La reducción de jornada laboral a 40 horas semanales ya es una realidad en México, después de su aprobación y publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Ahora, el país inicia un periodo de adaptación progresiva que finalizará en 2030 con una jornada laboral de 40 horas semanales.
Este hito coloca a México en una posición de ventaja con respecto al resto del continente, siendo el tercer país de Sudamérica con la jornada laboral más corta. Este cambio llega en un contexto en el que la mayoría de los países latinoamericanos aún mantienen una jornada de 48 horas semanales, mientras que solo Ecuador y Chile contaban hasta ahora con una regulación de 40 horas como la que ahora afronta México.
México se sube al «club» de las 40 horas. Con la reforma, México se suma a Ecuador, pionero regional en reducir la jornada laboral desde 1997, y a Chile, que ya se encuentra en proceso de transición de 45 a 40 horas con cierre previsto en 2028.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala en su informe ‘Reducción de la jornada laboral: evolución global y desafíos para América Latina‘ que las semanas laborales de 48 horas siguen siendo la norma en América Latina, aunque algunos países han avanzado en límites más cortos. El informe destaca que reducir la jornada puede mejorar la salud, el bienestar y la productividad, pero matiza que el impacto depende del contexto económico, del diseño de la reforma y de las políticas complementarias que adopte cada país.
Otros países con jornadas de menos de 48 horas. Más allá de los mencionados ejemplos de Ecuador y Chile, otros países de América Latina ya han reducido sus jornadas por debajo de las 48 horas, aunque sin llegar a las 40 horas del proyecto mexicano.
República Dominicana, Brasil, Venezuela, El Salvador y Honduras mantienen una jornada de 44 horas, mientras que Colombia la estableció en 42 horas semanales, tras una reducción gradual que comenzó en 2023 y concluyó este año. En contraste, la mayoría de las economías de la región, incluyendo a México hasta ahora, siguen con el límite de 48 horas, lo que refleja un cierto grado de inmovilismo frente a las recomendaciones internacionales y a las experiencias de reducción de jornada que ya se han llevado a cabo en otros países.
Cómo se aplicará la reducción en México. Tomando el ejemplo de otros países que ya han recorrido el camino de la reducción de jornada, en México, el cambio se llevará a cabo de forma gradual, con el objetivo de pasar de 48 a 40 horas semanales sin alterar el esquema de un solo día de descanso, algo que comparte con las reformas recientes de Chile y Colombia.
La adaptación se llevará a cabo de forma progresiva a razón de dos horas por año, de forma que en enero de 2027 la jornada laboral pasará a ser de 46 horas semanales; en enero de 2028 pasará a 44 horas y para enero 2029 se reducirá a 42 horas. En enero de 2030 se pone fin al ciclo y la jornada se establecerá en una jornada laboral de 40 horas semanales. Todo ello sin aplicar una reducción salarial.
Los retos laborales de América Latina. El informe de la OIT resalta que la reducción de la jornada laboral en América Latina enfrenta desafíos específicos, como altos niveles de informalidad en la contratación, cobertura limitada de la negociación colectiva y tendencia a la economía sumergida, lo que condiciona el alcance de las reformas.
Además, sectores como el trabajo doméstico, el pluriempleo y las brechas de género exigen marcos normativos específicos a sus respectivos mercados laborales y no una simple copia de los modelos que han funcionado en países de altos ingresos.
–
La noticia
La reducción de jornada a 40 horas ha situado a México en un lugar inédito: el tercer país de Sudamérica con la jornada más corta
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
.






































