Tras los desmanes de la Administración Trump en materia de política internacional, Europa y, sobre todo España, ha decidido recuperar su industria del armamento destinando millones a su política de rearme. El Plan ReArmar Europa, dotado con 800.000 millones de euros, ha disparado los pedidos a la industria de defensa española. Sin embargo, aunque el dinero ya fluye hacia los fabricantes y los pedidos se acumulan, las cadenas de producción no pueden acelerarse si no hay técnicos suficientes para operar la maquinaria.
El sector de la defensa lleva meses intentando cubrir vacantes sin conseguirlo, y el problema se está agravando. La esperanza para ese rearme viene de la mano de la Formación Profesional como cantera para el nuevo talento que ya se rifan las principales empresas del sector.
Un nuevo mercado laboral. El rearme de Europa está cambiando el mercado laboral en España, y lo está haciendo más rápido de lo que muchos imaginaban. Las empresas de defensa llevan meses buscando técnicos sin encontrarlos, y el problema no va a resolverse solo con ingenieros universitarios.
Según el informe ‘Metal en Cifras’ publicado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemetal), la afiliación media a la Seguridad Social en el sector alcanzó en enero de 2026 las 828.446 personas, lo que supone un incremento interanual del 1,2%. El promedio de afiliación durante 2025 se situó en 826.061 trabajadores, un 1,6% más que el año anterior. Estos datos perfilan un sector al alza que todavía no refleja el impacto del plan de rearme europeo.
El rearme europeo dispara la demanda de técnicos. Según datos de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), la industria de defensa española está formada por unas 580 empresas y generan alrededor de 75.100 empleos directos, con Madrid, Andalucía y el País Vasco concentrándose cerca del 80% de la facturación nacional.
Todas las empresas del sector comparten el mismo problema: no hay suficientes técnicos para cubrir sus líneas de producción y los profesionales cualificados ya tienen un empleo en alguna de ellas. Por los que han puesto la vista en los recién egresados de la Formación Profesional, y en mejorar las condiciones para que los jóvenes adquieran la formación que luego pondrán en práctica en la industria de defensa.
En la actualidad, las grandes empresas del sector ya cuentan con un elevado porcentaje de plantilla procedente de FP, superando el 30% y en algunos casos incluso más de la mitad de sus trabajadores.
Los perfiles que más busca el sector. La Fundación del Metal para la Formación, integrada por Confemetal, CCOO Industria y UGT FICA, participó en la feria Aula 2026 identificando las dos titulaciones de FP que concentran la mayor demanda: Técnico Superior en Sistemas Electrotécnicos y Automatizados y Técnico de Mecanizado. El primero se ocupa de la instalación, programación y mantenimiento de sistemas eléctricos y de control en plataformas terrestres, navales e industriales, mientras que el segundo es clave en la fabricación de componentes de precisión para vehículos blindados, sistemas de armamento y drones.
Estas titulaciones ya forman a jóvenes cada año, pero el problema es que no hay suficientes estudiantes eligiéndolas, pese a la demanda del sector. Héctor Aguirre, coordinador gerente de la Fundación del Metal para la Formación, explicaba esta desconexión: «Los jóvenes no asocian ciertos sectores con la industria del metal, como la defensa o el espacio, cuando en realidad se trata de ámbitos punteros donde se trabaja con tecnología de vanguardia».
Más de 350.000 empleos y condiciones laborales competitivas. Más allá del segmento dedicado a la industria de defensa, el problema de la escasez de mano de obra cualificada se hace extensivo a toda la industria del metal, que abarca automoción, siderurgia, aeronáutica o fabricación de maquinaria. Según Confemetal, las empresas necesitarán cubrir más de 350.000 puestos de trabajo en los próximos años, una cifra que convierte la brecha de talento técnico en uno de los principales retos industriales de España para la próxima década.
Las condiciones salariales del sector son un argumento sólido para atraer candidatos. El salario medio de un trabajador del metal supera los 2.000 euros netos mensuales, con cláusulas de revisión salarial vinculadas al IPC. En 2025, los salarios del convenio crecieron una media del 2,6%, y los convenios colectivos del sector incluyen además seguros de vida, coberturas por incapacidad y complementos de jubilación.
Son condiciones que los jóvenes no asocian todavía con fabricar un componente para un submarino, un vehículo blindado o un sistema de defensa antiaérea, pero que están ahí, esperando a quienes elijan esa carrera profesional.
Imagen | Flickr ([email protected]), Unsplash (Jimmy Nilsson Masth)
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La noticia
Pensábamos que el rearme de Europa iba de reclutar soldados. En realidad lo que Defensa necesita son soldadores
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
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