Durante años hemos aceptado que los móviles fueran subiendo de precio a cambio de mejores cámaras, mejores pantallas, procesadores más rápidos y diseños, por decirlo de alguna manera, cada vez más refinados. También hemos empezado a asumir que la IA integrada en el dispositivo no llega gratis: suele exigir más potencia, más almacenamiento y más memoria. La sorpresa es que uno de los próximos golpes puede venir precisamente de ahí, de la RAM móvil, un componente que suele pasar desapercibido, pero pero muy presente en el coste real de cada smartphone que llega al mercado.
La señal más clara llega desde la LPDDR5X, una de las memorias móviles más relevantes del mercado actual y que ya venía de un movimiento poco habitual. Según los datos de TrendForce, este tipo de memoria registró en el primer trimestre de 2026 una subida intertrimestral de entre el 58% y el 63%. Se trata del mayor incremento trimestral de su historia. Lo llamativo es que ese salto no parece haber cerrado el ciclo: la previsión para el segundo trimestre apunta a una escalada todavía más intensa.
Si nos enfocamos en la previsión para el segundo trimestre, cambia la escala del problema. Una proyección atribuida a TrendForce, compartida Jukan Choi, apunta a que los precios de contrato de la DRAM móvil crecerán entre un 93% y un 98% en términos intertrimestrales durante ese periodo. Dicho de otra forma: no hablamos de una subida más dentro de un mercado tensionado, sino de un salto cercano a duplicar el precio en apenas tres meses. Para la industria del smartphone, una cifra así no es ruido de fondo.
Cabe señalar que TrendForce trabaja con informes de pago dirigidos principalmente a inversores institucionales, analistas y compañías del sector, así que el documento completo no está disponible abiertamente. La parte relevante para este artículo ha trascendido a través de Choi, analista de semiconductores en Citrini Research. El experto acumula más de 100.000 seguidores en X y sus comentarios han sido citados por medios como The Economist, que los incluyó en un artículo sobre el impacto de la IA en la electrónica de consumo.
El impacto en el precio de la RAM en los teléfonos móviles
Aquí no estamos hablando del precio que ve un usuario cuando busca memoria en una tienda. La DRAM móvil se negocia en otro terreno: el de los contratos entre fabricantes de memoria, como Samsung, SK Hynix o Micron, y grandes clientes que compran enormes volúmenes para integrar esos chips en sus productos. Este mundo lo integran marcas de móviles, fabricantes de servidores y otros OEM. Por eso el dato importa: no describe una compra puntual, sino el coste base con el que la industria empieza a fabricar sus próximos dispositivos.
La subida tampoco aparece de la nada. SemiAnalysis apuntó a comienzos de abril de 2026 que los precios de la DRAM podrían más que duplicarse durante este año y volver a registrar otro incremento de doble dígito en 2027. La misma firma señalaba que el precio de contrato de la LPDDR5 había subido más de 3 veces desde el primer trimestre de 2025, y que probablemente superaba los 10 dólares/GB en el mercado abierto durante el primer trimestre de 2026. Es decir, el segundo trimestre no inaugura la tensión: la acelera.
El telón de fondo es la IA. La memoria HBM, clave para alimentar las GPU que sostienen muchos centros de datos de inteligencia artificial, sigue en una situación de escasez estructural y absorbe buena parte de la inversión del sector. La consecuencia es sencilla de entender: si buena parte del dinero, la capacidad productiva y la atención de los fabricantes se dirige a esa memoria de alto ancho de banda, queda menos margen para aliviar la tensión en otras familias de DRAM. Entre ellas está la memoria móvil, que ahora compite en una cadena de suministro mucho más exigida.
A eso se suma otro detalle importante: la memoria de clase smartphone ya no vive solo dentro del smartphone. NVIDIA utiliza LPDDR5X en sus procesadores Grace y Vera, diseñados para sistemas de servidor vinculados a IA. La lectura para el mercado móvil es clara: una tecnología utilizada en teléfonos y dispositivos compactos también forma parte de arquitecturas que compiten por recursos en el centro de la carrera por la inteligencia artificial.

La diferencia con el mundo del PC ayuda a entenderlo mejor. Si montamos un ordenador, podemos elegir cuánta RAM comprar, buscar una oferta e instalar el módulo nosotros mismos. Con los móviles no funciona así: compramos un dispositivo completo, con la memoria ya integrada y sin margen real para intervenir después. Eso hace que la subida de la LPDDR no se vea de forma directa, pero no significa que desaparezca. Queda incorporada al coste de fabricar el teléfono y, desde ahí, puede terminar influyendo en el precio que pagamos.
Counterpoint ayuda a convertir ese encarecimiento en una cifra mucho más fácil de visualizar. Para una configuración de gama alta, con 16 GB de LPDDR5X HKMG y 512 GB de almacenamiento UFS 4.1, la firma proyectaba un aumento del BOM de entre 100 y 150 dólares para el segundo trimestre de 2026. Hablamos del coste de materiales, no del precio de venta, así que no conviene trasladar esa cifra de forma mecánica al consumidor. Aun así, es una señal que no pasa desapercibida.
La mala noticia, por tanto, no es que todos los móviles vayan a subir de precio de forma automática ni en la misma proporción. Eso dependerá de cada fabricante, de sus contratos, de sus márgenes y de cómo configure cada gama. Pero el factor está ahí: si la memoria móvil se encarece con esta fuerza, el coste de fabricar un smartphone cambia inevitablemente. Y en un mercado que ya venía acostumbrándonos a precios cada vez más exigentes, la RAM se perfila como otro obstáculo para quienes esperaban una bajada de precios a corto plazo.
En Xataka | Apple había sido capaz de mantener precios pese a la loquísima subida de la memoria RAM. Eso se ha terminado
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La noticia
Si esperabas un respiro en el precio de los móviles, malas noticias: la RAM apunta a encarecerse todavía más
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
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