Hace unos meses escribíamos sobre el año de las despedidas en Apple. Diseñadores, ingenieros de IA, veteranos de operaciones… la pista de salida parecía tener fin. Pues bien, hay un capítulo nuevo, y esta vez el protagonista no es Meta sino OpenAI. Y además con Jony Ive de telonero y un talonario que Apple tiene complicado igualar.
Según Mark Gurman de Bloomberg, Apple repartió esta semana bonos extraordinarios entre los ingenieros de su equipo de diseño de producto del iPhone. Hablamos de entre 200.000 y 400.000 dólares en acciones por cabeza y con un calendario de consolidación de cuatro años. Es decir: si te vas antes, dejas el dinero encima de la mesa. Un «compromiso de permanencia» de los de toda la vida, pero con cifras que no se ven todos los días.
El problema tiene nombre: Tang Tan
Para entender por qué Apple ha llegado a este punto, hay que mirar a OpenAI y a quién está moviendo los hilos allí. La división de hardware de la compañía de Sam Altman está dirigida en parte por Tang Tan, que hasta 2023 era el responsable de diseño de producto del iPhone y del Apple Watch en Cupertino. Dicho de otra forma: el hombre que mejor conoce por dentro cómo se construye un iPhone ahora está al otro lado, y sabe exactamente a quién llamar.

El resultado es que OpenAI ha fichado a varias decenas de ingenieros de Apple. No solo del equipo del iPhone, también han caído perfiles que trabajaron en el iPad, el Apple Watch y el Vision Pro. Y eso sin contar la figura de Jony Ive, el diseñador que durante décadas definió la estética de Apple y que vendió su estudio LoveFrom a OpenAI en 2025 por 6.500 millones de dólares.

La brecha salarial que un bono no cierra del todo
El problema de fondo es que los números de Apple, aunque generosos, no se acercan a lo que está ofreciendo la competencia. Según Bloomberg, OpenAI está ofreciendo a algunos ingenieros paquetes de capital privado valorados en alrededor de un millón de dólares anuales. Participaciones en una empresa que todavía no cotiza en bolsa, pero cuya valoración no para de crecer.
Los bonos de retención de Cupertino, por tanto, equivalen como mucho a menos de la mitad de lo que OpenAI ofrece. Y eso asumiendo que las acciones de Apple rindan bien durante los cuatro años. Ahora bien, Apple es Apple y OpenAI es Open AI. Y salidas de pista como la de Sora esta semana, inclina más la balanza a la seguridad que puede aportar Cupertino.
Los propios empleados de Apple ven estos bonos como una respuesta al aumento de llamadas de reclutadores. Y que lo interpreten así dice mucho: saben que hay demanda de sus perfiles, Apple lo sabe, y ambas partes están jugando al mismo juego con fichas de distinto valor.
OpenAI no es la única que está de pesca
Si OpenAI es el rival principal en este mercado de talento, no es el único. Esta misma semana, Brett Adcock (fundador de Figure AI) anunció una nueva empresa llamada Hark, enfocada también en dispositivos de IA. Su diseñador principal es Abidur Chowdhury, el mismo que estuvo detrás del iPhone Air y del que ya escribimos cuando dejó Apple a principios de año. En la plantilla de Hark también aparecen Jack McCambridge y Alex Gould, dos ingenieros de diseño de producto que venían de Cupertino.

No es la primera vez, pero esta vez es diferente
Conviene apuntar que Apple ya ha recurrido a este tipo de bonos de retención antes. Lo hizo hace tres años cuando los reclutadores se pusieron activos, y el año pasado amplió los salarios de su grupo interno de modelos de IA cuando Meta empezó a hacer ofertas estratosféricas. El caso de Ruoming Pang, que se fue con un paquete valorado en más de 200 millones de dólares, es el ejemplo más extremo de esa guerra.

Ruoming Pang, ingeniero jefe de Apple Foundation Models que ficha por Meta
Pero hay algo distinto esta vez. No es solo que se vayan ingenieros de manera dispersa. Es que se están yendo a un proyecto concreto, coordinado, liderado por alguien que conoce Apple desde dentro mejor que nadie, y con el objetivo de construir un dispositivo de hardware.
El equipo de diseño de producto del iPhone está ahora bajo la dirección de Rich Dinh, dentro de la estructura de hardware que encabeza John Ternus, y Apple trabaja en su propia respuesta en hardware: gafas inteligentes, nuevos AirPods con cámaras y un supuesto colgante con Siri integrado.
La carrera está en marcha. Pero construir esos productos con parte del equipo que los habría diseñado ahora en la acera de enfrente es, como mínimo, un reto adicional que en Cupertino tendrá que sopesar.
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La noticia
Alguien que conoce Apple desde dentro mejor que nadie está vaciando su equipo de diseño. Frenar la sangría cuesta «media millonada»
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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