El MacBook Neo no es para todo el mundo. Después de usarlo, sé exactamente para quién sí

El MacBook Neo no es para todo el mundo. Después de usarlo, sé exactamente para quién sí

Hay productos que sabes leer en cuanto los tienes delante. El MacBook Neo no es uno de ellos. Cuando abrí la caja por primera vez, el aluminio, el peso en la mano, todo me decía que esto era un Mac. Y técnicamente lo es. Pero para entender para quién funciona y para quién no, hay que ir más allá de esa primera impresión.

Voy camino de dos semanas con él como equipo principal. He escrito artículos, he editado vídeo, he jugado a Resident Evil 4, he abierto más aplicaciones a la vez. Y con todo eso encima de la mesa, puedo decirte con bastante precisión a quién le va de maravilla este Mac y a quién le va a decepcionar.

Un Mac de 699 euros que se siente como un Mac

Lo primero que hay que entender es que Apple no ha recortado donde más duele. La construcción es idéntica a la del resto de la gama: mismo aluminio, mismo peso, mismas trece pulgadas. No hay plástico, no hay bisagras baratas, no hay nada que te recuerde que estás ante el Mac más asequible que ha lanzado Apple en mucho tiempo. Cuando lo abres, se siente exactamente igual que cualquier otro portátil de la manzana.

Lo segundo que hay que entender, y esto es más importante, es que dentro corre el mismo macOS de siempre. No una versión recortada, no una adaptación para gama baja. El mismo sistema operativo que hay en un Mac de cuatro mil euros está aquí, con todas sus aplicaciones, con toda su multitarea, con todos sus escritorios virtuales. Eso no es un detalle menor: hasta ahora, si querías un dispositivo Apple por menos de setecientos euros, la única opción era un iPad, y un iPad tiene sus propias reglas.

Un procesador que ha dado mucho que hablar

Dentro hay un chip A18 Pro, el mismo que lleva el iPhone 16 Pro. Apple podría haberlo llamado «M5e» o «M4e» y el titular habría sido otro. No lo ha hecho, y eso ha generado cierta confusión: ¿un procesador de iPhone en un ordenador?

Los números aclaran las cosas. En Geekbench 6, el A18 Pro saca 3.074 puntos en núcleo único y 8.044 en multinúcleo. En rendimiento mononúcleo está cerca de un M3. La diferencia empieza a notarse cuando acumulas tareas exigentes: tiene cuatro núcleos de eficiencia y solo dos de rendimiento, lo que le dice a las claras para qué tipo de uso está pensado este Mac.

geekbench 6

Single-core

multi-core

a18 pro

~3.400

~8.500

m1

~2.300

~8.400

m5

~4.200

~16.400

Lo que sí he notado en el día a día es que las aplicaciones tardan un poco más en abrirse que en otros Mac. Una vez cargadas, todo va fluido. Pero ese momento inicial, cuando tienes diez aplicaciones abriéndose a la vez, tiene algún pequeño tirón que no existe en un MacBook Air M5. No es un problema, pero es honesto señalarlo.

Donde sí ha recortado Apple

Los recortes existen y hay que nombrarlos. El teclado no tiene retroiluminación: si trabajas de noche con las luces apagadas, vas a necesitar otra fuente de luz. El trackpad es mecánico, con bisagra física, lo que hace un «taca» al pulsarlo. Esto es de lo que menos me ha gustado. Sí, es una minucia en comparación con el rendimiento. Pero los usuarios que venimos de cualquier Mac moderno con Force Touch lo notamos de inmediato como algo más brusco y menos preciso.

El puerto USB-C inferior va a velocidades USB 2. Para cargar un iPhone o conectar unos auriculares, perfecto. Para transferir archivos grandes o conectar una pantalla, mejor usar siempre el de arriba.

La pantalla es buena, con resolución Retina y muy limpia en interiores, pero sus 500 nits se quedan cortos en exteriores comparados con los 1.000 nits del MacBook Pro. Y en la caja, si estás en Europa, solo hay un cable. El cargador va aparte, aunque uno de 20 / 30 W de cualquier marca funciona sin problemas.

Los gráficos, el talón de Aquiles

Aquí es donde el A18 Pro muestra con más claridad de dónde viene. En Geekbench la GPU saca 19.194 puntos en OpenCL, una cifra que cumple para lo cotidiano. Pero cuando empujas más fuerte, el chip enseña sus cartas: CineBench no ha sido capaz de completar ni un fotograma entero en diez minutos de test, y el test de GPU directamente no está disponible porque la aplicación identifica el procesador como un chip de iPhone y no lo habilita. 

Blender, por su parte, ha devuelto errores en las pruebas gráficas. Puede ser un tema de compatibilidad que se resuelva con actualizaciones, pero en este momento es lo que hay.

He jugado a Resident Evil 4 y funciona. Para que vaya fluido hay que bajar las opciones gráficas: de los 8 GB de RAM, el sistema solo deja 3,38 GB disponibles para los gráficos del juego. Jugable, sí. Disfrutable de verdad para alguien que le da importancia a los juegos, no tanto. Este no es el Mac para jugar, aunque es curioso y llamativo que pueda hacerlo.

Vayamos rápido: ¿es para ti?

✅ El MacBook Neo es para ti si…

❌ El MacBook Neo no es para ti si…

Navegas, contestas correos y usas redes sociales

Editas vídeo con frecuencia

Ves Netflix, YouTube, Apple TV…

Haces diseño gráfico o 3D

Trabajas con documentos, hojas de cálculo o presentaciones

Necesitas virtualizar sistemas operativos

Vienes de un Mac Intel de hace diez años

Tienes ya un Mac con Apple Silicon, aunque sea M1

Das el salto desde Windows y buscas tu primer Mac

Conectas pantallas externas, discos duros o muchos periféricos a la vez

Eres estudiante con un uso general del ordenador

Quieres jugar con calidad gráfica alta de forma habitual

Eres trabajador, pero abres Excel, documentos en la nube junto a apps como Teams

Tu trabajo requiere software profesional especializado como CAD, ERP o herramientas de renderizado

Para quién no es este MacBook Neo

Quiero ser directo aquí porque creo que en los medios tendemos a asumir que todo el mundo edita vídeo, juega a videojuegos en el ordenador o tiene flujos de trabajo exigentes. Y la realidad es que no.

Dicho eso: si editas vídeo con regularidad, el MacBook Neo va a funcionar pero no va a ser cómodo. He probado Final Cut Pro con material en 4K y la edición es fluida, pero los tiempos de exportación se multiplican respecto a un MacBook Pro. Lo que en mi Mac principal son diez minutos, aquí puede llegar a cuarenta. Si eso forma parte de tu trabajo habitual, el salto a un MacBook Air M5 merece la diferencia de precio.

Lo mismo aplica si trabajas con muchos periféricos conectados, si programas, si virtualizas sistemas operativos o si haces diseño gráfico a nivel profesional. Este no es tu Mac, y sería deshonesto decir lo contrario. El procesador, aunque es solvente, no es su punto fuerte. Y mucho menos, en el terreno gráfico.

Para quién sí lo es, y es mucha gente

Mi hermano tiene un MacBook Pro del 2014. La batería está muerta, hay aplicaciones que ya no son compatibles y el rendimiento es el que es. Durante años no había renovado porque ningún Mac le parecía suficientemente justificado para lo que él hace: navegar por Safari, responder correos, abrir alguna hoja de cálculo. El MacBook Neo existe exactamente para él.

También existe para quien lleva años con un portátil Windows mirando de reojo al ecosistema Apple sin encontrar nunca el momento. Y para el estudiante que necesita un ordenador y ha estado tirando con lo que tenía. Y para quien, como mi pareja, tiene un MacBook Air M4 que utiliza exclusivamente para ver Netflix, YouTube y responder mails, y para quien ese nivel de potencia es un derroche.

Para ninguno de ellos los recortes del Neo son un problema. El trackpad mecánico sigue siendo infinitamente mejor que cualquier trackpad de portátil Windows. La pantalla Retina es tan buena que la mayoría de ordenadores en ese precio en PC no pueden ni soñar a alcanzarla. Y tener macOS completo, con todas las aplicaciones, con toda la libertad de un escritorio, es exactamente lo que necesitan.

Si ya tienes un Mac con procesador Apple Silicon, aunque sea un M1, no hay razón para el cambio. Pero si vienes de un Mac con Intel de hace unos diez años, de un PC con Windows o simplemente no tenías Mac, el MacBook Neo tiene el mejor argumento que ha lanzado Apple en años para convencerte: un Mac de verdad, por un precio que hasta hace muy poco era imposible imaginar.

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La noticia

El MacBook Neo no es para todo el mundo. Después de usarlo, sé exactamente para quién sí

fue publicada originalmente en

Applesfera

por
Guille Lomener

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