El origen de los anillos de Saturno siempre ha sido un misterio: un choque de lunas hace 100 millones quiere resolverlo

El origen de los anillos de Saturno siempre ha sido un misterio: un choque de lunas hace 100 millones quiere resolverlo

Pocos planetas del sistema Solar son tan reconocibles como Saturno y sus característicos anillos. Puede que no se distingan tanto a simple vista, pero a su alrededor tiene también una impresionante cifra de 274 lunas. Pues bien, según un estudio reciente del SETI Institute, anillos y lunas podrían estar vinculados por un mismo evento: una colisión colosal hace 100 millones de años que dejó el entorno de Saturno tal y como lo conocemos.

Contexto. La primera vez que nos acercamos a Saturno fue en 1979 con el Pioneer 11 de la NASA. Pocos años más tarde, las Voyager 1 y 2 lo sobrevolaron. Fue la sonda Cassini en una misión de 13 años la que arrojó algo de luz sobre este planeta, sus anillos y sus lunas. Cassini descubrió tres anomalías que no encajaban con los modelos propuestos por la astronomía:

La hipótesis previa. En 2022 un equipo de profesionales de la astronomía estableció una hipótesis para explicar estas anomalías: la explicación podría estar en que Saturno hubiera perdido una luna hace unos 100 millones de años, precisamente la fecha en la que se formaron los anillos más jóvenes.

El hallazgo. Tomando como base la hipótesis anterior y tras varias simulaciones, llegaron a la explicación de que donde hoy orbita Titán había dos lunas: un Proto-Titán y un Proto-Hipérion más pequeño. En algún momento colisionaron y el Proto-Titán absorbió al otro. Lo que no quedó integrado se reagrupó formando el deforme y asmétrico Hipérion actual.

Este proceso explica que Titán no tenga cráteres en su superficie y su órbita excéntrica, heredada de las perturbaciones previas al impacto. Por culpa de esa órbita irregular, Titán desestabiliza las lunas interiores de Saturno, echándolas hacia el exterior y provocando así colisiones en cascada entre ellas.

Resumiendo: los anillos de Saturno serían la cicatriz de ese proceso, no la característica original del planeta, sino el resultado de una reacción de destrucción en cadena originada por el choque entre dos lunas primitivas.


Diagrama de los anillos de Saturno de la NASA

Por qué es importante. Porque los anillos de Saturno dejan de verse como una curiosidad estética para convertirse en lo que verdaderamente son: fósiles de eventos cósmicos. Además, obliga a revisar los modelos propuestos por la comunidad científica hasta ahora para ampliar el conocimiento sobre la formación planetaria en general. Sin ir más lejos, aporta más información sobre sistemas similares, como el de la Tierra y la Luna, cuyo origen también se atribuye a una colisión primordial.

Por otro lado, Titán tiene una importancia estratégica en los planes espaciales de la humanidad: es uno de los candidatos más interesantes en la búsqueda de vida gracias a características como su atmósfera densa o sus océanos de metano. Conocer su origen no es solo una cuestión histórica: es entender qué condiciones lo hicieron posible y si algo parecido podría repetirse en otros mundos.

Cómo lo hicieron. A partir de la hipótesis de 2022, aplicaron simulaciones  por ordenador para comprobar si una luna adicional podría acercarse lo suficiente a Saturno como para formar anillos. El objetivo era recrear el sistema solar durante miles de iteraciones hasta que los resultados coincidieron con el entorno de Saturno que conocemos. 

El equipo del SETI Institute, liderado por Matija Ćuk, llegó hasta aquí tras introducir una luna inestable adicional que acababa siempre igual: con Hipérion desapareciendo una y otra vez. Era la señal de que una premisa era incorrecta, así que plantearon algo nuevo: ¿y lo que había eran dos lunas extra?

Sí, pero. Aunque este estudio ofrece una explicación plausible del entorno de Saturno actual, no deja de estar basado en simulaciones. No hay datos físicos directos de Titán. De hecho, el propio equipo reconoce que necesitan más datos. 

Ahí entra la misión de Dragonfly de la NASA, que podría aportar más datos esenciales para entender por qué se formaron los anillos. Este drone de la agencia espacial norteamericana aterrizará en Titán en 2034 para analizar la composición química de su superficie, lo que podría revelar huellas del impacto primordial y confirmar (o no) que Titán es realmente el resultado de una fusión.

En Xataka | Hemos vivido engañados con las distancias del Sistema Solar: el vecino más cercano a Neptuno es Mercurio

En Xataka | Un nuevo «sistema solar» acaba de descubrirse. Solo hay un problema: no debería existir

Portada | NASA, ESA, CSA, STScI, M. Tiscareno (SETI Institute), M. Hedman (University of Idaho), M. El Moutamid (Cornell University), M. Showalter (SETI Institute), L. Fletcher (University of Leicester), H. Hammel (AURA); image processing by J. DePasquale


La noticia

El origen de los anillos de Saturno siempre ha sido un misterio: un choque de lunas hace 100 millones quiere resolverlo

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Eva R. de Luis

.

Salir de la versión móvil