No corren buenos tiempos para el cultivo de tabaco. Al menos en la Unión Europea, que ha visto cómo en las últimas décadas su peso ha ido disminuyendo en los campos. Si a principios de los 90 cosechaba 400.000 toneladas, a finales de la década pasada ese dato estaba ya en 140.000. En España la situación no es mucho mejor: en 2024 el volumen de producción (y hectáreas) fue muy inferior al hace solo diez años. Eso no significa que el tabaco no siga jugando un papel relevante en parte del mapa agrario español. De hecho hay una región que destaca por su contribución a nivel nacional y europeo: Extremadura.
Solo allí se concentra el 99% del cultivo y la transformación de tabaco de España, lo que lleva al sector a presumir de un impacto económico de 126 millones.
Tabaco «made in» Extremadura. En España es imposible hablar de tabaco sin hacerlo también de Extremadura. Así lo reivindicaba hace poco el sector en un informe de AFI que deja botando una cifra elocuente: el cultivo y la primera transformación de la hoja de tabaco generan en la región unos 69 millones de euros de valor añadido, más o menos el 99% del total nacional.
El porcentaje es tan aplastante que la propia industria recalca que Extremadura es «el principal centro productor del país y la primera región productora a nivel europeo». Si se amplía el foco, la Mesa del Tabaco estima que el sector tiene un impacto total de 126 millones en la comunidad y genera cientos de empleos. Para ser más precisos, habla de más de un millar de puestos directos, cifra que sube a 2.000 contratos a tiempo completo si se incluyen los indirectos e inducidos.


Radiografiando el sector. La Mesa del Tabaco no es la única que destaca el peso aplastante de Extremadura. El propio Ministerio de Agricultura reconoce que, según los datos del Censo Agrario de 2020 (el último disponible), la región aglutina el 94% de las 1.052 explotaciones que existen en España. La actividad se concentra sobre todo en el norte de la provincia de Cáceres, en las comarcas de Campo Arañuelo, La Vera, Alagón, Talayuela y Navalmoral de la Mata.
Más allá de Extremadura. El mapa agrícola se completa básicamente con Castilla y León, Castilla-La Mancha y Navarra, aunque dedican muchas menos hectáreas al tabaco. En 2024 Extremadura le destinó 6.121, frente a las 19 de Castilla y León, las 18 de Castilla-La Mancha y las tres de Navarra.
La fotografía global del sector es, eso sí, bastante más compleja. En las Islas Canarias hay un destacado polo manufacturero, en Cantabria se sitúa la fábrica de Entrambasaguas, de Altadis, «el principal núcleo de producción industrial en la península», y la Comunidad de Madrid se beneficia también por acoger las sedes de las filiales españolas de las grandes multinacionales del sector.
En general la Mesa del Tabaco estima que el sector contribuyen al PIB nacional con 1.825 millones de euros, cifra que superaría los 3.700 si se incluye el impacto total. Los impuestos al tabaco suponen otra fuente de ingresos cuantiosos para el Estado. El colectivo habla de alrededor de 6.700 millones recaudados a través del Impuesto sobre las Labores del Tabaco, aunque la una contribución fiscal total del sector sería muy super y pasaría de 10.100 millones de euros anuales.

Cogiendo perspectiva. Extremadura juega un papel destacado en el mapa tabacalero español (incluso europeo), pero en realidad nuestro país acapara una parte minúscula del sector a nivel mundial. Si bien la aportación española supone alrededor del 19% del total de la Unión Europea, lo que suele situar a nuestro país entre los principales productores, representa el 0,5% de la producción global.
Su huella queda muy lejos de la de grandes potencias manufactureras como China, India o Brasil. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) España ocuparía el puesto 36º entre los productores de tabaco por superficie. Sus 8.450 hectáreas (2021) se quedan de hecho en nada cuando se comparan con China (1.014.553), la India (431.146) u otros productores de América y África.
Tiempos mejores. Tras años de regulación y campañas de concienciación, la industria europea tampoco pasa por su mejor momento. En 2018 la CE calculaba que en el conjunto de la Unión se cultivaban alrededor de 140.000 toneladas de tabaco, muy lejos de las 400.000 de comienzos de la década de 1990.
También se ha reducido la superficie cultivada. Nada sorprendente si se tiene en cuenta el escenario cada vez más complejo que afronta el sector y el desplome del consumo. De hecho Extremadura exporta cerca del 74% de la hoja de tabaco que recoge. Los datos de MAPA constatan también la caída de producción (y área cultivada) en los últimos años en España, aunque mejora el rendimiento.
Imágenes | Rusty Watson (Unsplash), Uitbundig (Unsplash), MAPA y Mesa del Tabaco
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La noticia
España tiene su propio cultivo de tabaco y hay una región que se ha hecho con el 99% del sector: Extremadura
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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