Si hay un planeta dentro del sistema Solar tan enigmático como llamativo, ese es Saturno. Y no solo por sus anillos, probablemente originados por un choque de sus lunas. Pero no es lo único que desconcierta a la comunidad científica: si miras el polo norte de Saturno desde el espacio, descubrirás una forma geométrica perfecta: un hexágono de 30.000 kilómetros de diámetro. Para hacernos a la idea, en su interior podrían caber dos planetas Tierra.
De ese misterioso hexágono nos consta que lleva ahí al menos desde 1981, cuando la sonda Voyager 2 sobrevoló el planeta dejando testimonio de su existencia. No es que la naturaleza no sea capaz de hacer formas geométricas, pero el hexágono no es la más habitual precisamente. La última y más sólida hipótesis que intenta dilucidar qué es el hexágono de Saturno hasta la fecha se publicó en el Proceedings of the National Academy of Sciences ofreciendo una posible explicación: la dinámica interna de la atmósfera del planeta.
La hipótesis. Lo que el equipo de investigación del Department of Earth and Planetary Sciences de Harvard sugiere es que el hexágono no es una estructura superficial, sino que está generado por la convección profunda rotatoria del interior de Saturno. La turbulencia de las capas profundas de su atmósfera generan vórtices que empujan y doblan una corriente de aire de alta velocidad que rodea el polo norte, deformándola tanto que adquiere esa forma hexagonal. El hexágono no es la tormenta, es la huella de lo que sucede debajo.
Por qué es importante. Porque llevamos arrastrando la incógnita del hexágono desde 1981 y ninguna de las teorías previas se ajustaba tan bien como esta, capaz de generar el hexágono desde la física básica sin artificios. Además, responde a una pregunta: ¿hasta dónde llegan los vientos de Saturno? Según este modelo, hasta el fondo. Por otro lado, si esta explicación es correcta, cambia la percepción de cómo entendemos la dinámica de los planetas gigantes, no solo de Saturno.
Contexto. Antes de esta teoría de 2020, había dos bandos claros:
- La onda de Rossby forzada proponía que el hexágono era una onda atmosférica que se mantenía en su sitio por un anticiclón, visible al sur del polo en los datos del Voyager 2. Cuando la sonda Cassini llegó a Saturno en 2004, no había ni rastro de ese anticiclón.
- La del jet superficial sugería que el hexágono era un viento superficial que, al volverse inestable, ondula y adopta una forma de polígono. El problema radicaba en que necesitaba una corriente de partida. Además, sitúa el fenómeno en capas superficiales, lo que contradice los datos gravitacionales de la Grand Finale de Cassini cuyos datos gravitacionales sugieren que los vientos de Saturno mantienen su intensidad hasta los 100.000 bares de presión.
En ambos casos, todos reproducían el hexágono si les dabas ya un viento de base, pero ninguno lo generaba desde cero.
Cómo lo han hecho. La metodología resulta bastante abstracta, pero a grandes rasgos lo que hicieron fue simular una rebanada de Saturno, haciéndola girar y calentándola desde abajo y dejaron que la física actuara. Sin vientos ni hexágonos en la configuración inicial. Tanto el código empleado en la simulación como los datos están disponibles en abierto, de modo que cualquiera puede reproducir y verificar los resultados.
Sí, pero. Puede que la hipótesis desarrollada por el equipo de Harvard sea la mejor hasta el momento, pero el propio paper reconoce algunas objeciones a tener en cuenta. Así, el polígono de la simulación es más rápido de lo que pasa en realidad, algo que podría solucionarse con una simulación más potente. El polígono de la simulación se mueve más rápido de lo que ocurre en la realidad, algo que los autores atribuyen a la potencia computacional disponible.
Además, la simulación solo prueba unas condiciones concretas y durante un tiempo relativamente corto: nadie ha comprobado todavía si el resultado se mantiene bajo parámetros diferentes o en escalas de tiempo mayores.
En Xataka | Un nuevo «sistema solar» acaba de descubrirse. Solo hay un problema: no debería existir
Portada | NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute
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La noticia
Hace más de 40 años descubrimos un misterioso hexágono en Saturno. Hoy solo hay una única explicación posible
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
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