Uno de los frenos más habituales cuando alguien se plantea pasarse a Mac es ese programa de empresa que solo existe para Windows, o ese Excel lleno de fórmulas que sabe que en Mac no va a funcionar igual. Y es una pena, porque por esa pequeña «cosa» acaban sin disfrutar del resto del día de macOS, o directamente sin dar el salto.
La buena noticia es que tener Windows en un Mac es posible, más sencillo de lo que parece y completamente legal, sin trucos raros ni parches cuestionables. Si ya tienes Mac y sigues cargando con un portátil Windows por una o dos aplicaciones, este artículo es para ti. Y si estás valorando pasarte y eso es lo que te frena, también.
Cómo se instala Windows en un Mac hoy en día
Antes de entrar en los motivos, conviene aclarar cómo funciona esto en 2026, porque el panorama ha cambiado. Durante años, Apple incluía de serie Boot Camp, una herramienta que te permitía tener Windows instalado directamente en el Mac. Desde que llegaron los chips propios de Apple, Boot Camp desapareció, pero eso no significa que no puedas instalar Windows: ahora se hace de otra manera.
La opción más sencilla y la que nosotros recomendamos es Parallels Desktop. La aplicación se encarga de todo: descarga e instala Windows sola y, cuando termina, Windows aparece en tu Dock como si fuera una aplicación más de macOS. Puedes tener los dos sistemas corriendo a la vez y cambiar entre ellos sin reiniciar. Si quieres saber exactamente cómo se hace paso a paso, aquí tienes la guía completa. Hace unos días lo probamos en el MacBook Neo, el Mac más asequible de Apple, y el resultado fue bastante mejor de lo esperado.

Situaciones en las que Windows en Mac tiene sentido
Estos son los casos más habituales con los que nos hemos encontrado, ya sea en primera persona o acompañando a compañeros en el salto de Windows a Mac:
El programa de facturación que nunca llegó a Mac. Hay software de gestión y facturación, sobre todo en el mercado español, que no tiene versión Mac. Navision, SAP… Si trabajas con uno de esos programas, no tienes que elegir entre el Mac y el trabajo: instalas Windows en Parallels, abres el programa, haces lo que tengas que hacer y vuelves a macOS.
Ese Excel que en Mac se rompe. Excel para Mac existe y funciona bien para el día a día. Pero hay archivos, especialmente los que vienen de entornos corporativos o financieros, que están llenos de macros de VBA o que usan Power Pivot, y esas funcionalidades no están disponibles en la versión de Mac. El archivo llega, lo abres y algo no cuadra. Tener Windows en el mismo equipo resuelve eso.

Power BI Desktop. Una de las herramientas de análisis de datos más usadas en empresas medianas y grandes, y Microsoft no tiene versión nativa para Mac. La versión web existe, pero está tan recortada que para alguien que trabaja con ella a diario es insuficiente. Si en tu empresa usan Power BI y tú quieres trabajar con Mac, la solución es instalar Windows en tu Mac.
Software universitario que solo existe para Windows. Si estás estudiando una carrera técnica, es probable que en algún momento te encuentres con software del aula que solo funciona en Windows. Programas de simulación, herramientas de ingeniería, entornos de programación específicos. No merece la pena comprarse un PC solo para eso cuando el Mac que ya tienes puede resolverlo.
Revit, SolidWorks y el software de arquitectura e ingeniería. Estos programas son el estándar en sus industrias y directamente no tienen versión para Mac. Autodesk ya contempla oficialmente la virtualización en Mac como entorno compatible para ejecutar Revit: la propia empresa reconoce que hay arquitectos trabajando con Mac y recomienda Parallels como solución.

Portales y herramientas internas de empresa. Hay intranets, portales de RR. HH. y sistemas de gestión internos que funcionan de maravilla en Windows y que en Mac dan problemas o directamente no cargan.
Juegos con versión solo para Windows. El catálogo de juegos en Mac ha mejorado mucho, pero hay títulos que usan sistemas anti-cheat que operan a nivel de kernel de Windows. Eso los hace incompatibles con macOS por diseño, no por falta de interés. Si quieres jugar a ese tipo de títulos, Windows es el único camino.
¿Cuántos casos te suenan? Un resumen rápido
|
Situación |
¿Tiene solución nativa en Mac? |
¿Se resuelve con Windows en Mac? |
|---|---|---|
|
Software de facturación |
En muchos casos no |
Sí |
|
Excel con macros VBA o Power Pivot |
No |
Sí |
|
Power BI Desktop |
No |
Sí |
|
Software universitario técnico |
Depende |
En la muchos casos sí |
|
Revit / SolidWorks |
No |
Sí, Autodesk lo recomienda oficialmente |
|
Portales internos de empresa |
No siempre |
Sí |
|
Juegos en Windows |
No |
En la muchos casos sí |
¿Cómo funciona y qué necesita tu Mac para que vaya bien?
Esta es la pregunta que más se repite, y es la más importante antes de lanzarse. Parallels instala en tu Mac la versión de Windows diseñada para procesadores ARM, que es la arquitectura de los chips de Apple. Esa versión de Windows incluye un emulador interno que permite correr aplicaciones tradicionales de Windows con muy buen rendimiento. En la práctica, para uso de oficina, herramientas de empresa o programas de gestión, la experiencia es bastante buena.
Lo que sí importa es la RAM. Parallels recomienda 16 GB para una experiencia cómoda, porque el sistema tiene que mantener macOS y Windows corriendo a la vez. Con 8 GB funciona, y lo hemos comprobado en el MacBook Neo, pero notarás que el equipo trabaja más. Si tu Mac tiene 16 GB o más, la experiencia es realmente buena. Si tienes 8 GB y el uso que vas a hacer de Windows es puntual y ligero, también tira, pero no esperes tenerlo abierto con veinte pestañas de Chrome mientras editas vídeo en macOS al mismo tiempo.

El almacenamiento también cuenta: Windows necesita espacio en tu SSD, así que conviene tener al menos 60-80 GB libres antes de empezar.
¿Merece la pena instalar Windows en Mac?
Si te reconoces en alguno de esos casos, la respuesta es sí. Parallels no es gratis, pero si te permite deshacerte del portátil Windows que llevas de aquí para allá, o si te quita el único freno para dar el salto al Mac, la cuenta sale.
Y aquí está la clave que a veces se pasa por alto: con un Mac puedes tener macOS y Windows. Con un PC con Windows solo tienes Windows, o en el mejor de los casos algo parecido con Linux. Si tu trabajo depende de Windows ocho horas al día, esa es una conversación diferente y tiene todo el sentido seguir teniendo un PC. Pero si lo que necesitas es entrar, hacer lo que toca y salir, la pregunta es la contraria: ¿por qué no disfrutar del Mac el resto del tiempo?
En Applesfera | Microsoft Office para Mac, cómo tenerlo gratis y diferencias entre todas las versiones
En Applesfera | Cómo instalar Windows en Mac en 2026: la guía definitiva para hacerlo con Intel y Apple Silicon
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La noticia
Instalar Windows en un Mac parece un sacrilegio, aunque a veces es un mal necesario por todos estos motivos
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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