Durante años, en Europa, al abrir Shein nos hemos encontrado con un escaparate casi infinito de productos a precios muy bajos, descuentos constantes y sistemas de puntos que convierten la compra en una experiencia que invita a la repetición. Ese modelo, basado en la rotación continua del catálogo y en incentivos que invitan a volver a la aplicación, explica buena parte de su popularidad. Pero también ayuda a entender por qué las autoridades europeas han empezado a mirarla con más atención. Lo que parecía una simple forma de comprar barato ha terminado entrando en el radar regulatorio europeo.
Investigación formal. La Comisión Europea abrió hoy 17 de febrero de 2026 un procedimiento formal contra Shein en virtud de la Ley de Servicios Digitales, que establece las obligaciones de las plataformas digitales que operan en el bloque comunitario. A partir de este momento, la investigación entra en una fase más estructurada, con capacidad para exigir información adicional y evaluar posibles incumplimientos. Bruselas recalca, no obstante, que esta decisión no prejuzga el desenlace del caso, así que tendremos que esperar para poder sacar conclusiones.
Qué está bajo examen. La investigación se centra en tres frentes concretos relacionados con el funcionamiento de la plataforma. Por un lado, analiza los sistemas que Shein tiene para limitar la venta de productos ilegales, incluidos contenidos que podrían constituir material de abuso sexual infantil, y menciona expresamente ejemplos como muñecas sexuales con apariencia infantil. También estudia los riesgos asociados a un posible diseño adictivo del servicio, como recompensas por interacción que podrían afectar al bienestar de los usuarios. Y, además, revisa la transparencia de los sistemas de recomendación que determinan qué productos y contenidos vemos, una obligación que en la UE incluye explicar los parámetros principales de esos recomendadores y ofrecer al menos una opción accesible que no se base en perfiles.
Detrás de escena. Durante cerca de dos años, Bruselas solicitó en repetidas ocasiones datos a Shein para evaluar su adecuación a las reglas europeas sobre seguridad de productos, protección de usuarios y transparencia, con requerimientos fechados el 28 de junio de 2024, el 6 de febrero de 2025 y el 26 de noviembre de 2025. A esa supervisión se sumó el impacto del caso conocido en Francia. Recordemos que el pasado noviembre se detectó la comercialización de muñecas con aspecto infantil a través de vendedores externos en la plataforma, lo que provocó protestas y medidas por parte del Gobierno. Ese encadenamiento de hechos ayuda a entender por qué el asunto ha escalado hasta un procedimiento formal.
Los próximos pasos. Con el procedimiento ya en marcha, la Comisión entra en una fase de recopilación de evidencias orientada a contrastar el funcionamiento real del servicio. Para ello puede requerir información adicional, realizar controles específicos o mantener contactos directos con la empresa y otros actores implicados. El marco jurídico también abre la puerta a imponer medidas temporales, declarar un eventual incumplimiento o aceptar soluciones propuestas por la propia compañía para corregir las cuestiones objeto del expediente.
Qué cambia para los usuarios. Por ahora, la apertura del procedimiento no cambia de forma inmediata cómo usamos la plataforma. El desenlace dependerá de lo que revele la investigación y de la respuesta que ofrezca la compañía a las exigencias de la Comisión. Cabe señalar que todo esto ocurre sin un calendario cerrado: la normativa europea no establece un límite temporal para concluir este tipo de investigaciones, que pueden prolongarse según su complejidad y desarrollo.
Desde Xataka hemos escrito a Shein para conocer su posición y actualizaremos esta información cuando recibamos una respuesta.
Imágenes | appshunter.io
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La noticia
La app de Shein parecía inofensiva: la Comisión Europea acaba de abrir una investigación por varios riesgos preocupantes
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
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