La lluvia ha transformado el desierto más seco del planeta en un mar de flores. Es un espectáculo para la vista y un problema para los expertos

La lluvia ha transformado el desierto más seco del planeta en un mar de flores. Es un espectáculo para la vista y un problema para los expertos

El desierto de Atacama volvió a florecer en primavera. Tras las lluvias de agosto, más de 200 especies de la región chilena se activaron y provocaron la primera gran floración desde 2017. 

Internet se llenó de fotos impresionantes, pero (pasado el hype) hay un problema central: señales cada vez más claras de un sistema climático desestabilizado. 

¿Qué ha pasado? En agosto de 2025, un borrasca dejó acumulados de entre 40 y 60 mm en la Región chilena de Atacama. Concretamente en el sur: en Huasco, Freirina, Vallenar y el Parque Nacional Llanos de Challe. Como consecuencia, la floración arrancó la tercera semana de septiembre y alcanzó su pico entre finales de septiembre y mediados de octubre. 

El espectáculo era increíble: un manto de añañucas rojas y amarillas, de suspiros, de huilles, de patas de guanaco y garras de león. 

¿Y por qué estamos hablando de esto ahora? Es una buena pregunta. Históricamente el desierto florido ocurría entre 5 y 7 años. Normalmente, vinculado al fenómenos de El Niño. En los últimos 40 años, Chile ha contabilizado unas 15 superfloraciones. 

Lo llamativo de este caso (como ocurrió en 2022 y en 2025) es que está vinculado a condiciones de La Niña. Y, efectivamente, uno puede ser casualidad, pero tres tan cercanas marcan una tendencia. 

Y el problema es que más floraciones no son siempre una buena noticia. 

¿Y eso? Como explicaba Maria Fernanda Pérez, ecóloga de la PUC de chile, las floraciones fuera de temporada generan un desfase entre la floración y los polinizadores. ¿De qué sirve que haya polen, si no tenemos abejas que hagan su trabajo? Efectivamente: de absolutamente nada. 

Es más, si el cambio climático provoca este tipo de floraciones de forma habitual, esa desregulación podría provocar problemas muy serios. Al fin y al cabo, basta con pensar en que una semilla de pata de guanaco puede pasar quince años en el suelo del desierto hasta que llega su momento; si germina y no hay nadie que polinice no habrá otra semilla más. 

El cambio climático nos va a causar más problemas de los que somos capaces de imaginar. Porque lo grave no es lo del nivel del mar, el derretimiento de los glaciales o la subida de las temperaturas (que también). Lo más importante son estas pequeñas cosas que cambian todo. Cosas tan pequeñas que no hemos pensando en ellas. 

Imagen | 

En Xataka | El desierto de Atacama es uno de los lugares más áridos del planeta. Y justo ahí un puñado de «locos» está intentando sacar agua de la niebla


La noticia

La lluvia ha transformado el desierto más seco del planeta en un mar de flores. Es un espectáculo para la vista y un problema para los expertos

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Jiménez

.

Salir de la versión móvil