Las mascotas ocupan cada vez más espacio en nuestra vida cotidiana y, para muchas personas, eso también incluye los desplazamientos en coche. Llevar al perro a una excursión, a casa de un familiar o simplemente al veterinario forma parte de la rutina de miles de conductores. El problema aparece cuando ese gesto aparentemente inocente se convierte en un riesgo en la carretera y, además, en una posible infracción de tránsito. En Ciudad de México, transportar a un perro sin control dentro del vehículo no solo puede comprometer la seguridad al volante, también puede salir caro.
Por qué hablamos de multas. Si en los últimos días se está hablando de multas por viajar con perros en el coche, no es tanto porque haya aparecido una regla nueva, sino porque el monto en pesos cambia con el tiempo. Muchas infracciones se calculan con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA), una referencia económica que revisa cada año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Para 2026, la UMA diaria quedó fijada en 117.31 pesos y comenzó a aplicarse el 1 de febrero. Ese ajuste actualiza automáticamente el costo de sanciones que ya estaban previstas en la normativa capitalina.
Lo que dice la norma sobre viajar con mascotas. La referencia está en el artículo 38 del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México. Este apartado regula varias conductas que pueden interferir con la conducción, entre ellas la forma en que se transportan animales dentro del vehículo. El texto establece que la persona al volante no debe “sostener, cargar o colocar personas o animales entre sus brazos y piernas”. Según el reglamento, esta situación puede limitar los movimientos del conductor y obstruir parte de la visibilidad hacia el camino, dos factores que aumentan el riesgo durante la conducción.
La multa y la penalización administrativa. El reglamento también establece las consecuencias para quien incurra en esta conducta. La sanción se calcula en un rango de 10 a 20 veces la UMA vigente, lo que con el valor de 2026 equivale aproximadamente a entre 1,173 y 2,346 pesos. Además del pago, la infracción implica tres puntos menos en la licencia de conducir. Y, en los incisos aplicables a este caso, el reglamento contempla también un punto a la matrícula vehicular, una penalización adicional que conviene tener en cuenta.
Cómo llevar al perro en el coche sin exponerse a una infracción. El mencionado texto oficial no prohíbe viajar con mascotas, pero sí exige que no interfieran con la conducción, así que el objetivo es evitar que el animal se mueva libremente dentro del vehículo. En Motorpasión México explican que una opción habitual consiste en colocarlo en el asiento trasero con una pechera o arnés sujeto al coche. La idea es sencilla: mantener al perro en una posición estable y reducir la posibilidad de que termine desplazándose hacia la zona del conductor.
La alternativa de la transportadora para viajar con mascotas. Además del uso de arnés en el asiento trasero, otra opción recomendada es recurrir a una transportadora para mascotas. Expertos citados por UNAM Global señalan que estos sistemas deben ser rígidos, contar con buena ventilación y tener el tamaño adecuado para que el animal pueda moverse con cierta comodidad dentro de su espacio. Cuando el perro está acostumbrado a este tipo de transporte, la transportadora puede ser una solución eficaz para mantenerlo en un área delimitada dentro del coche.
Al final, la clave no está en si el perro puede o no viajar en el coche, sino en cómo lo hace. Como podemos ver, el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México establece límites cuando su presencia puede interferir con la conducción. Seguir estas recomendaciones ayuda a cumplir con esa norma y reduce riesgos durante el trayecto.
Imágenes | Blaire Harmon | Sandra Gabriel
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La noticia
Llevar a tu perro suelto en el coche en CDMX puede salirte muy caro: así puedes transportarlo para evitar sanciones
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
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