MacBook Air M5, análisis: tiene poco que envidiar a los ‘Pro’ (y al ‘Neo’)

MacBook Air M5, análisis: tiene poco que envidiar a los 'Pro' (y al 'Neo')

Cinco años y medio han pasado desde que Apple Silicon nos cambiase la vida a los usuarios de Mac. El ya lejano chip M1 fue el primero en aparecer, demostrando que macOS podía seguir ejecutándose igual (e incluso mejor) en arquitectura ARM. Y fue precisamente un MacBook Air uno de los primeros equipos en iniciar aquella transición.

Ahora, en 2026, nos encontramos en el clímax de la evolución de los Apple Silicon con los chips M5. Una generación que se preveía de paso antes del paso a los SoC construidos en 2 nanómetros y que, sin embargo, ha demostrado una mejoría que es más que perceptible. Sobre todo si das el salto desde un MacBook Air M1. Es justo lo que he hecho y te contaré cómo ha sido la experiencia.


Índice de Contenidos (6)


Ficha técnica de los MacBook Air M5

Macbook air M5 (13″)

Macbook air M5 (15″)

DIMENSIONES Y PESO

Alto: 1,13 cm

Ancho: 30,41 cm

Fondo: 21,5 cm

Peso: 1,23 kg

Alto: 1,15 cm

Ancho: 34,04 cm

Fondo: 23,76 cm

Peso: 1,51 kg

PANTALLA

IPS de 13,6 pulgadas

Resolución de 2.560 x 1.664 a 224p

Brillo de 500 nits

Tecnología True Tone

IPS de 15,3 pulgadas

Resolución de 2.880 x 1.864 a 224p

Brillo de 500 nits

Tecnología True Tone

PROCESADOR

Apple M5

Apple M5

MEMORIA

16 GB / 24 GB / 32 GB

16 GB / 24 GB / 32 GB

ALMACENAMIENTO

512 GB / 1 TB / 2 TB / 4 TB

512 GB / 1 TB / 2 TB / 4 TB

PUERTOS

Puerto de carga MagSafe 3

Jack de 3,5 mm para auriculares

Dos puertos USB-C compatibles con Thunderbolt 4

Puerto de carga MagSafe 3

Jack de 3,5 mm para auriculares

Dos puertos USB-C compatibles con Thunderbolt 4

CONECTIVIDAD

Chip N1 (Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0)

Admite hasta dos monitores 6K a 60 Hz o 4K a 144 Hz

Chip N1 (Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0)

Admite hasta dos monitores 6K a 60 Hz o 4K a 144 Hz

CÁMARA

12 MP

Función de Encuadre Centrado y Vista Cenital

Vídeo a 1.080p

12 MP

Función de Encuadre Centrado y Vista Cenital

Vídeo a 1.080p

BATERÍA

Hasta 18 horas de reproducción de vídeo

Hasta 18 horas de reproducción de vídeo

SISTEMA OPERATIVO

macOS 26 Tahoe

macOS 26 Tahoe

precio

Desde 1.199 euros

Desde 1.499 euros

*marcado el modelo que hemos analizado

Diseño: el ‘Air’ sigue siendo ‘Air’

Ver un MacBook Air M5 es como a ver uno con M4, M3 o M2. No ha habido cambio de diseño en el exterior, algo que lejos de ser negativo, resulta comprensible. Apple no es de cambiar los diseños de sus Mac con mucha frecuencia y tras el último rediseño, han dejado un equipo bastante redondo.

Para mí, que venía de un Air M1 como ya indicaba al inicio, sí que ha supuesto un cambio importante. De primeras reconozco sentirme un tanto nostálgico al perderme un elemento tan característico de los ‘Air’ como es ese cuerpo que acaba en forma de cuña para demostrar su delgadez. Aunque mentiría si dijese que el ‘Air’ ha dejado de ser ‘Air’ o que ahora pesa más.

MacBook Air M1 (arriba) con su característico diseño en forma de cuña y el MacBook Air M5 (abajo) con el diseño recto

Nos encontramos con un portátil tremendamente ligero. De hecho, y pese a que el MacBook Neo tenga una menor diagonal de pantalla, pesan prácticamente lo mismo. Al menos el modelo de 13,6 pulgadas, claro, que es el que he podido analizar.

El material de construcción se sigue sintiendo tan prémium como siempre. El teclado es ligero e invita a estar escribiendo horas y horas sobre él. El trackpad es la viva imagen de la «magia» de Apple, con un formato Force Touch que mediante un motor háptico emula a un trackpad físico sin serlo realmente.

Así que al final, aunque eso del gusto por los diseños es subjetivo, considero que el del MacBook Air M5 es el que tiene que ser. El más idóneo para un equipo de alta gama que quiere ser tremendamente portátil sin renunciar a unas especificaciones dignas de los modelos más caros. 

Pantalla y sonido: complicado sacar pegas

Me ha sido prácticamente imposible sacar alguna pega importante de la pantalla del MacBook Air M5. Cierto es que estamos ante un panel IPS y no un OLED como en los MacBook Pro, pero también lo es que es uno de los paneles LCD mejor calibrados del mercado, con una amplia gama de colores y un brillo que, con 500 nits, es suficiente para trabajar incluso en la terraza de una cafetería. Y los 60 Hz… bueno, no negaré que me encantaría 120 Hz, pero no lo veo fundamental para el uso que le suelo dar a este equipo.

Retomando mi experiencia previa con el modelo con M1, debo decir que, contra todo pronóstico, sí he notado especialmente esas 0,3 pulgadas extras que trae el M5. Sobre todo porque se han reducido los marcos y da una sensación de mayor aprovechamiento del frontal.

Ahora bien, que sea complicado sacar pegas no quiere decir que no las haya. Y esa pega se llama notch. Esta es la cuarta generación del MacBook Air con este elemento y sinceramente sigo sin comprender su razón de ser más allá de que se vea como un símbolo identificativo de Apple.

Es cierto que no es un drama en general, ya que la barra de menús se ajusta a ello, pero en según que apps, queda todo demasiado apelotonado por culpa de un espacio inútil ocupado por un notch que es también inútil. Porque en los iPhone tiene su razón de ser en la integración de los sensores que hacen posible el reconocimiento seguro de Face ID, pero estos no están en los Mac y en ese espacio solamente se aloja la cámara frontal y el LED que indica que se está usando.

Notch, ¿por qué?

En cualquier caso, debo decir que he logrado hacer de la carencia una virtud con el notch. Y todo con NotchNook, una aplicación que le da un mayor dinamismo con accesos rápidos y de la que espero poder hablarte pronto en Applesfera.

En cuanto al apartado de sonido, no tengo nada que reprochar. Este MacBook Air es capaz de sorprender para lo fino que es. Sus altavoces suenan más altos y claros de lo que esperaba, con medios y agudos muy equilibrados y un volumen que llena la sala sin distorsionar. Para escuchar música, ver vídeos o hacer videollamadas, mi experiencia ha sido buena y no tuve la sensación de estar sacrificando calidad por el tamaño del portátil.

No sustituye a unos altavoces externos dedicados, claro, pero para un portátil de 13 pulgadas cumple con creces. Incluso al máximo volumen, el sonido mantiene cuerpo y definición.

Rendimiento: la consagración de los Apple Silicon

Como cerebro de este MacBook Air nos encontramos el chip M5. Pertenece la tercera generación de chips de Apple fabricados por TSMC en un proceso de 3 nanómetros y cuenta con dos versiones (el modelo que he analizado es el que sale marcado):

M5

M5

FABRICANTE

TSMC

TSMC

FOTOLITOGRAFIA

3 nm

3 nm

NÚCLEOS DE CPU

10 núcleos (seis de alta eficiencia y cuatro de máximo rendimiento)

10 núcleos (seis de alta eficiencia y cuatro de máximo rendimiento)

NÚCLEOS DE GPU

8 núcleos

10 núcleos

NÚCLEOS DE NPU

16 núcleos

16 núcleos

MÁXIMO DE MEMORIA UNIFICADA

Hasta 24 GB

Hasta 32 GB

Aunque el M5 pueda parecer similar al M4, lo cierto es que tiene una particular evolución en lo que a sus núcleos gráficos se refiere. Y es que Apple ha añadido lo que ellos llaman un acelerador neural en cada núcleo de la GPU. Y esto, en términos cristianos significa que cada unidad gráfica es ahora capaz de ejecutar tareas de inteligencia artificial de forma mucho más directa y eficiente, sin depender tanto de la CPU o del motor neuronal central.

Esto se traduce en mejoras visibles en áreas como el renderizado, el reescalado de imagen o el procesamiento en tiempo real de efectos avanzados, algo especialmente relevante en videojuegos y aplicaciones como Final Cut. En otras palabras, Apple está acercando la IA al propio corazón gráfico del chip.

Puntuaciones en CPU (izda.) y GPU (dcha.) del MacBook Air M5 en Geekbench 6.0

Puntuaciones en GPU del MacBook Air M5 con Cinebench

Sus benchmark son algo inferiores a los del MacBook Pro M5 que conocimos a finales de año. Y teniendo el mismo chip y el mismo software, esto puede parecer contradictorio, pero hay una razón por la que es así: la disipación de calor.

El MacBook Pro dispone de un sistema de refrigeración con ventiladores del que carece el MacBook Air, el cual fía su disipación a un sistema de refrigeración pasiva basado en un disipador interno y la propia estructura del chasis para repartir el calor. 

El rendimiento disminuye cuando aumenta la temperatura, pero no llega a ser un problema

Esto implica que, cuando el chip alcanza determinadas temperaturas, entra en juego el llamado thermal throttling. Es decir, que el procesador reduce automáticamente su frecuencia de trabajo para evitar el sobrecalentamiento y mantener el sistema dentro de unos márgenes seguros.

En la práctica, esto significa que el MacBook Air M5 puede ofrecer picos de rendimiento muy similares a los del ‘Pro’ en tareas cortas o intermitentes, pero en cargas sostenidas tiende a bajar algo el ritmo para que la temperatura no se eleve demasiado. 

En cualquier caso, nada de esto supone un problema real en el día a día. El MacBook Air M5 no es el ordenador más adecuado para profesionales con altas cargas de trabajo en términos de renderizado y similares, pero puede ejecutar sin problema esas tareas, aunque sea a un menor ritmo.

De hecho, he llegado a ejecutar juegos como ‘Cyberpunk 2077’ sin problema. Es posible conectar un mando de Xbox o PlayStation, por lo que la experiencia es aún más cómoda. A nivel gráfico he llegado a tener alrededor de 30 fotogramas por segundo, lo cual no lo sitúa entre los mejores equipos para este tipo de juegos, pero lo deja en una muy buena posición para jugar de forma ocasional, especialmente si no buscas una experiencia competitiva ni exprimir al máximo el apartado gráfico.

Ni qué decir tiene que en el día a día, con tareas de navegación, apps ofimáticas, edición de imagen simple o de vídeo, el dispositivo rinde a las mil maravillas. Y cierto es que en mi unidad también es algo previsible teniendo 32 GB de memoria unificada, pero puedo asegurar que tampoco es un gran problema en las versiones de 16 GB y 24 GB en las que se ofrece este MacBook Air.

Batería: estar lejos del enchufe no será un problema

He podido probar el MacBook Ari M5 en dos situaciones distintas para poner a prueba una batería que, como en otros ‘Air’, ya sospechaba que no sería nunca un problema. Y efectivamente, no lo ha sido.

Durante los primeros días le di el mismo uso que le doy a mi MacBook Air M1. Es decir, uso secundario. A diario trabajo con un Mac mini M2 Pro en escritorio y dejo el portátil para tareas menores de trabajo u ocio, como navegación o streaming. Y en esas circunstancias la batería me ha durado días y días.

No tuve que configurar ningún ajuste especial de ahorro de batería más allá del brillo de pantalla automático

Obviamente, la cosa cambió cuando en un viaje tuvo que pasar a ser mi único equipo de trabajo. Pero no te pienses que ha sido mala la experiencia, ya que ha aguantado de sobra más de una jornada de trabajo. Unas ocho-nueve horas de uso intensivo con apps de edición de texto e imágenes y navegación y pese a todo ha terminado con alrededor de un 40% de batería. Gracias a ello me sirvió para también darle uso por las noches viendo series.

Recargar la batería durante el uso tampoco es un problema, ya que incluye un cable para cargarlo mediante MagSafe, lo que libera los dos puertos USB-C para mantener conectados accesorios como discos externos o el cable que lo conecte a un monitor, ya que son compatibles con Thunderbolt 4.

Eso sí, conviene aclarar que no viene ningún adaptador de corriente en la caja. En mi caso contaba con uno de 70 W de potencia, que es lo máximo que admite este ordenador. Todo se debe a que la legislación europea no permite que venga en la caja, aunque también debo decir que no hubiese pasado nada si Apple lo ofreciese gratis aparte (guiño, guiño).

Un MacBook para (casi) todos

¿Es este MacBook Air M5 suficiente para dar el salto desde una generación anterior? Pues depende. Salvo que el salto se justifique por obtener una versión con mayor memoria o almacenamiento, no recomendaría cambiarlo teniendo un M4 o M3. Si me apuras, ni siquiera con un M2.

En cambio, basándome precisamente en mi perspectiva personal, teniendo un modelo con M1 ya merece mucho la pena el salto. Aparte de obtener un nuevo diseño que personalmente me parece muy acertado, la diferencia de rendimiento es mucho más evidente que en estas últimas generaciones. Sobre todo si se usa el equipo para trabajar.

Ni qué decir tiene el asunto si aún posees un Mac con Intel, en los cuales el salto está más que justificado en un M1, por lo que en un M5 como este va a parecer que tienes un ordenador de otro planeta a todos los niveles.

La gran duda quizás esté con el nuevo MacBook Neo. Sobre todo porque parte de un precio 500 euros inferior. Sin embargo, la comparativa con este MacBook Air M5 deja claro que son equipos orientados a un público distinto. Si vas a hacer un uso básico o centrado en tareas cotidianas, el Neo será mejor opción. Pero si ya buscar un ordenador para muchos años, con más almacenamiento y mejor rendimiento en tareas exigentes y encima puedes permitirtelo, el MacBook Air M5 será tu ordenador para muchos (pero muchos) años.

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La noticia

MacBook Air M5, análisis: tiene poco que envidiar a los ‘Pro’ (y al ‘Neo’)

fue publicada originalmente en

Applesfera

por
Álvaro García M.

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