Santiago del Estero se consolida como un polo de crecimiento económico, destacándose entre las pocas provincias que recuperan el empleo privado formal. El sector de la tecnología, junto al de servicios y comercio, impulsa este crecimiento en un escenario de contracción generalizada del mercado laboral.

Un reciente análisis de la consultora Politikón Chaco ha puesto a Santiago del Estero en el centro de la atención económica. La provincia no solo ha logrado frenar la caída del empleo privado, sino que se ubica como una de las líderes en la recuperación de puestos de trabajo. En mayo de 2025, la provincia registró un crecimiento mensual del 0,4%, un hito significativo en un país donde la mayoría de las jurisdicciones aún no alcanzan los niveles de empleo de fines de 2023.
Este desempeño excepcional se inserta en un contexto nacional complejo. A pesar de una leve recuperación en mayo con 5.957 nuevos puestos, el empleo privado formal en Argentina se mantiene un 1,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023, lo que representa una pérdida acumulada de casi 100.000 empleos. Santiago del Estero, junto a La Rioja, Misiones, Córdoba y Neuquén, se desmarcan de esta tendencia negativa, mostrando una dinámica económica propia.
El rol clave de la tecnología y el sector de servicios
El informe detalla que el crecimiento en Santiago del Estero y otras provincias se apoya en sectores específicos, y el tecnológico no es la excepción. La categoría de Servicios de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones, que abarca gran parte del ecosistema tech, creció un 0,6% a nivel nacional en mayo. Otros sectores clave para el ámbito empresarial, como Comercio (+0,3%) y Servicios Inmobiliarios y Empresariales, también contribuyeron a esta recuperación.
Este crecimiento sectorial contrasta fuertemente con las caídas en áreas como la Industria Manufacturera (-0,1%) y, en particular, la Construcción (-13,6%) desde noviembre de 2023. La economía de Santiago del Estero parece estar migrando hacia un modelo más orientado a servicios y al conocimiento, lo que la protege de la recesión que afecta a otros sectores más tradicionales.
La visión a largo plazo: ¿Un nuevo polo de desarrollo?
Mientras que solo cinco provincias han superado sus niveles de empleo previos al cambio de gobierno, el caso de Santiago del Estero, aunque aún no figura en ese grupo, muestra una acelerada y sostenida recuperación. Este dinamismo sugiere que las políticas locales y las inversiones en sectores estratégicos están dando frutos.
El crecimiento del 0,4% en un solo mes es un indicador fuerte para inversores y empresas que buscan expandirse en un mercado laboral en crecimiento. La provincia se posiciona como un candidato atractivo para el desarrollo de proyectos de software, logística y servicios, consolidando su lugar en el mapa tecnológico y económico de Argentina. La pregunta que queda es si este impulso se mantendrá y si logrará posicionarse de forma definitiva como uno de los principales motores de empleo del país.