Más de la mitad de la red viaria española acumula daños graves o muy graves. Así lo especifica el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC). Y es que según el estudio, el deterioro se ha disparado en los últimos años y la factura para arreglarlo supera ya los 13.000 millones de euros. Entre todas las Comunidades Autónomas, Aragón ocupa el último puesto del ranking de las carreteras con peor estado.
Un problema que no cesa. La AEC publicó en julio de 2025 su auditoría sobre el estado de la red viaria nacional, y según la asociación, los firmes se encuentran en el peor estado “desde finales de la década de los 80”. En 2022, la AEC calculó en su auditoría que había unos 13.000 kilómetros de carreteras que presentaban daños muy graves en el pavimento. Hoy esa cifra roza los 34.000, casi el triple en solo tres años.
Qué significa exactamente «deterioro grave». El informe de la AEC distingue dos niveles de urgencia. Por un lado, hay 34.000 kilómetros que necesitan reconstrucción inmediata (en menos de un año) porque presentan daños estructurales serios: baches profundos, lo que técnicamente se llama «piel de cocodrilo», grietas longitudinales y transversales, y descarnaduras en el asfalto. Por otro, otros 20.000 kilómetros adicionales requieren intervención antes de cuatro años. En total, más de 54.000 kilómetros, sobre una red total de 101.700, están en una situación más o menos comprometida.
La factura. El déficit de conservación vial acumulado va por los 13.491 millones de euros, según la AEC, que actualizó en 2025 la cifra teniendo en cuenta la inflación y el encarecimiento de materiales y mano de obra. Respecto a 2022, el coste necesario para poner a punto las infraestructuras creció un 42,7%. De esa cantidad, 4.721 millones corresponden a la red del Estado y 8.770 millones a las carreteras gestionadas por comunidades autónomas y diputaciones forales.
Aragón encabeza el ranking. Según la asociación, el 68% de su red viaria presenta deterioros graves, dieciséis puntos por encima de la media nacional. Tal y como cuenta la AEC, es la única comunidad que se sitúa en nivel «crítico», lo que implica que la mayor parte de sus carreteras no solo está mal, sino que exige actuación prácticamente inmediata.
El déficit por kilómetro en Aragón alcanza los 150.632 euros, también el más alto del país. El experto en motor Alfonso García ‘Motorman’, analizó las cifras en el programa Poniendo las Calles de la COPE, contando que “circular por nuestras carreteras y autovías se ha convertido en actividad de riesgo».
El estado en otras Comunidades. Justo detrás de Aragón, con un 59% de su red en estado grave, se sitúan Castilla-La Mancha y Galicia. Les siguen Asturias, La Rioja, Castilla y León y la Región de Murcia, todas por encima del 52% de media nacional. En el extremo opuesto, las comunidades con menos porcentaje de carreteras deterioradas son la Comunidad Valenciana (32%), la Comunidad de Madrid (38%) y Extremadura (40%).
Conducir por mal asfalto sale caro. Según los cálculos de la AEC, circular por una carretera en mal estado puede incrementar el consumo de combustible hasta un 12%. Solo durante julio y agosto del año pasado, la asociación estimaba que el sobregasto en gasolina y diésel derivado del mal estado de las vías superaría los 270 millones de euros, considerando los más de 100 millones de desplazamientos de largo recorrido que preveía la DGT.
Según el informe, el deterioro del pavimento también obliga a reducir la velocidad media un 10%, lo que encarece el transporte de mercancías y, como consecuencia, empuja al alza los precios de los productos.
La IA entra en escena. Hasta hace poco, la AEC auditaba las carreteras con una metodología de inspección visual clásica, es decir, con evaluadores recorriendo tramos a pie o en vehículo. En 2023 empezó la transición hacia un sistema de inspección digital basado en inteligencia artificial. Un vehículo equipado con sensores recorre la calzada a hasta 90 km/h y recoge imágenes que después se procesan mediante visión artificial en la nube.
El resultado es una muestra de 4.000 kilómetros frente a los 300 que se analizaban antes con metodología visual.
Qué soluciones se plantean. La AEC lleva años reclamando un fondo de financiación específico y estable para el mantenimiento de las carreteras, que combinaría presupuestos públicos, fondos europeos, sistemas de pago por uso y colaboración público-privada. También apunta a una posible vía de financiación que no tenga coste extra para los conductores: haciendo que el impuesto especial de hidrocarburos también lo pague el ferrocarril, el transporte marítimo y el aéreo. Así, dicen, se generarían unos 4.091 millones de euros anuales, suficiente para liquidar el déficit acumulado en poco más de tres años.
Hace unas semanas, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció una inyección de 1.629 millones de euros para hacer frente a la situación, aunque de momento está lejos de ser suficiente.
Imagen de portada | Commons
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La noticia
Si crees que España tiene carreteras en mal estado es porque no conoces las de Aragón: el 68% presenta daños graves
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Antonio Vallejo
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