
Ante el tapón logístico de Ormuz que amenaza con ahogar la economía global, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido pulsar el botón rojo. El organismo ha propuesto la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia: unos 400 millones de barriles. Para ponerlo en contexto, esta cifra supone más del doble de los 182 millones de barriles que se inyectaron en el mercado en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.
España, como miembro de la AIE, no se quedará al margen. Como recoge Europa Press, la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha confirmado el apoyo de nuestro país a este plan. Si la propuesta se aprueba por unanimidad, España aportará al mercado el equivalente a unos 12 o 12,5 días de su consumo nacional.
El búnker español. Todo este movimiento nos lleva a la gran pregunta: ¿cuánto margen tiene realmente España si la situación se enquista? Legalmente, existe una obligación global de mantener existencias mínimas de seguridad equivalentes a 92 días de ventas o consumos computables. Según cálculos de El País, sumando todas las capacidades, el país cuenta con unos 105 días de autonomía.
Este colchón de seguridad funciona mediante un sistema mixto:
- La Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES) debe mantener 42 de esos días, mientras que los 50 días restantes los mantiene directamente la industria. Actualmente, CORES custodia más de 5,4 millones de metros cúbicos de existencias.
- No es solo petróleo crudo. Para ser realmente útiles en una crisis, las reservas de CORES están compuestas por un 54,4% de gasóleos, un 29,2% de crudo y un 6,0% de querosenos.
- Las existencias están repartidas estratégicamente por la geografía española. La zona de Levante aglutina el 44,8% del total, seguida de la zona centro con un 19,2% y la zona norte con un 17,7%.
El objetivo de estas reservas no es sustituir el suministro normal a largo plazo, sino inyectar combustible en el mercado para frenar subidas bruscas de precios y comprar un tiempo vital para reorganizar la logística y las rutas comerciales.
No nos podemos relajar. Que tengamos un margen de tres meses no significa que seamos invulnerables. España es un país con una dependencia energética exterior casi absoluta. En 2024, el consumo nacional de petróleo fue de 1.322.492 barriles por día, pero la producción propia apenas alcanzó los 76.947 barriles. Nuestras importaciones netas de crudo representan más del 100% de nuestro consumo. Además, nuestra economía es adicta al oro negro, especialmente para movernos. El sector del transporte es el responsable del 71,1% del consumo final de productos petrolíferos en España , siendo el gasóleo/diésel el rey indiscutible al acaparar el 61,1% de ese consumo.
La asfixia iraní tiene una grieta. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han activado un «antídoto» logístico capaz de rescatar hasta 7 millones de barriles diarios. La principal baza es el East-West Pipeline, un oleoducto que conecta los campos del este saudí con el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo. La maquinaria ya está en marcha, ya hay una «armada» de al menos 25 superpetroleros navega hacia Yanbu para cargar este crudo. A este esfuerzo se suma el oleoducto de Emiratos Árabes Unidos, que aporta hasta 2 millones de barriles adicionales directos al Golfo de Omán.
El factor refinería. Pero la macroeconomía choca con un muro, los oleoductos de Arabia transportan crudo, no diésel. Como advierte el analista Arne Lohmann Rasmussen, el verdadero peligro es el déficit de destilados. Si Europa no tiene refinerías suficientes para procesar ese petróleo a tiempo, las tuberías del desierto no sirven de nada.
Aquí es donde el búnker de CORES gana la partida. El 54,4% de gasóleo ya refinado que guarda España es lo único que garantiza que los camiones no se detengan. En resumen, el «antídoto» saudí evita el colapso total, pero nuestras reservas compran los 100 días de paz necesarios para no ver el surtidor por las nubes. Si la diplomacia fracasa, ni el búnker evitará el susto histórico.
Imagen | Volgotanker
–
La noticia
Si el apocalipsis del petróleo se hace realidad, España sabe desde hace años cuánto tiempo puede aguantar: 92 días
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alba Otero
.
