
Una startup californiana quiere vender luz solar por la noche y, aunque aún no ha empezado, muchos científicos ya se están echando las manos a la cabeza. Ven complicado que se pueda hacer correctamente por razones técnicas, pero consideran que sería aún más grave si se solventan esas dificultades. Las consecuencias para la salud de las personas, el medio ambiente y el trabajo de los astrónomos pueden ser devastadoras.
El día más largo. El objetivo de Reflect Orbital es lanzar al espacio un enjambre de 4.000 satélites cargados con espejos gigantes. Estos captarían la luz solar del lado iluminado de la Tierra y la reflejarían en zonas oscuras. Así, las placas solares podrían trabajar durante las 24 horas del día, no solo cuando la luz solar incide naturalmente sobre ellas.
Primeros pasos. De momento, los objetivos de esta startup se han desarrollado solo sobre el papel. Ya tienen listo su primer satélite, al que han bautizado como Eärendil-1, en honor a un personaje de J.R.R. Tolkien. Sin embargo, aún se encuentran a la espera de que la Comisión Federal de Comunicación (FCC) de Estados Unidos dé luz verde para su lanzamiento. En principio está programado que se lleve a cabo a lo largo de este mes de abril, pero no hay fecha definitiva. Una vez en la órbita terrestre baja, este satélite desplegará un espejo de 18 metros de ancho, que sería capaz de iluminar un parche de 5 kilómetros sobre la Tierra. Si todo sale bien, podría lanzarse un enjambre de 4.000 espejos para 2030.
Los antecedentes no son buenos. Ya hubo un proyecto similar a este desarrollado en Rusia en la década de 1990. El objetivo del proyecto, bautizado como Znamya, era iluminar Siberia en los oscuros meses de invierno. Y lo consiguieron. Sin embargo, la luz resultante fue tan tenue y el satélite tan difícil de controlar que la misión nunca llegó a completarse.
Más que dificultades técnicas. Fionagh Thomson, investigadora del área de ética espacial de la Universidad de Durham, explicó en declaraciones a Live Science que no cree que el proyecto sea viable hoy por hoy, ya que la ingeniería involucrada es muy compleja. Ya lo comprobaron en Rusia. Pero eso no es todo. Tanto esta como otros expertos alertan que se generaría una gran cantidad de contaminación lumínica, que podría afectar a los ritmos circadianos de los seres vivos en el entorno iluminado.
También se podría deslumbrar a los pilotos de las aeronaves y dificultar el trabajo de los astrónomos. Incluso los aficionados a la astronomía que intenten mirar al cielo con unos prismáticos o un telescopio podrían sufrir daños en la vista si se topan con la luz reflejada por estos satélites. Al fin y al cabo, no se avisaría a la población antes de cambiar la dirección de los espejos.
Peor que Starlink. Starlink, la compañía de telecomunicaciones de Elon Musk, lleva muchos años recibiendo críticas por la manera artificial en que iluminan el cielo nocturno. Sin embargo, los satélites de esta compañía iluminan la Tierra de forma accidental. En este caso sería algo deliberado y, por lo tanto, aún más intenso y grave.
No vale la pena. Todos estos riesgos no valen la pena si se tienen en cuenta los resultados. Y es que otros muchos expertos aseguran que la luz que se obtendría sería demasiado tenue. La radiación solar que llegaría a las placas solares, por ejemplo, sería una fracción mínima de la que llega durante el día. Para poder obtener una cantidad suficiente de luz habría que lanzar una cantidad desorbitada de satélites al espacio y eso sería caro y aún más peligroso.
Cuidado con la basura espacial. Si el espejo de Eärendil-1 medirá unos 18 metros de diámetro, el objetivo de Reflect Orbital es lanzar al espacio satélites con espejos aún más grandes, de hasta 54 metros. En general, serían objetos gigantes; que, por lo tanto, correrían un riesgo mayor de impactar con meteoritos o fragmentos de basura espacial. A más superficie expuesta, más riesgo.
Eso no solo supondría la liberación descontrolada de fragmentos resultantes del impacto, también provocaría daños en la propia estructura de los espejos. Un espejo agujereado sería aún más difícil de controlar y sus efectos perjudiciales podrían empeorar. Por eso, si bien el objetivo de vender luz solar por la noche parece factible sobre el papel, en la realidad es complicado y peligroso. Veremos a dónde llega todo esto.
Imagen | Reflect Orbital
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La noticia
Una empresa quiere vender luz solar a demanda utilizando unos gigantescos espejos en el espacio. Tenemos preguntas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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