¿Y si de repente te enteras de que la forma en la que has cargado el iPhone toda la vida no es la correcta? No porque no cargue, sino porque puede implicar riesgos como incendios (no es una exageración). El cuerpo de Seguridad y Emergencias de Madrid ya ha ido alertando de ello.
No consiste en cambiar radicalmente la forma en la que cargamos el móvil, ya que al final no deja de ser un proceso sencillo. Es simplemente tener en cuenta que tendemos a obviar algunas cosas importantes que no deberíamos ignorar.
Las formas en las que NO debemos cargar el iPhone
Uno de los errores que muchos cometemos es dejar el iPhone cargando sobre superficies textiles como la cama, el sofá o incluso encima de ropa. Esos materiales dificultan la disipación del calor y, en caso de sobrecalentamiento, pueden convertirse en un foco de incendio.
Y esto no es peligroso ya solo por el dispositivo en sí, que también, sino porque podría acabar provocando que se incendie la casa entera. Y más si lo que rodea al iPhone son materiales inflamables.
Otro hábito bastante extendido es cargar el iPhone en lugares poco ventilados o cerca de fuentes de calor como radiadores o zonas que tengan una exposición directa al sol. Eso también provoca que la temperatura del móvil suba más de lo recomendable, algo que también a su salud de la batería a largo plazo.
No hace falta el cargador más caro, pero sí uno certificado

Otra recomendación que conviene tener en cuenta es la de usar cables y adaptadores de corriente sin certificado. No hace falta que sean los oficiales de Apple y tampoco los más caros que encuentres.
Deberás fijarte en que sean MFi (Made For iPhone). Se trata del certificado que otorga Apple a todos aquellos fabricantes que cuentan con adaptadores y cables de buena calidad y con sistemas de seguridad que garantizan que no será un problema.
Una prueba de que no tienen por qué ser cargadores caros es que podemos encontrarlos por menos de 10 euros. De hecho, este mismo que adjunto abajo lo llevo usando años sin problema. Y lo mismo sucede con los cables, los cuales además suelo recomendar (y esto es personal) que sean trenzados, ya que aportan una mayor resistencia con el paso del tiempo.
Eso sí, tampoco te confíes si tienes ya un buen pack de cable + adaptador de corriente. Deberás fijarte en que no están defectuosos, ya que pueden funcionar aparentemente bien, pero tener un nivel de desgaste que provoque pequeñas sobrecargas.
El orden también es importante
Aparte de dónde y con qué cargamos el iPhone, es importante saber cómo conectarlo correctamente para evitar riesgos eléctricos. Puede parecer una tontería, pero existe un orden correcto para ello.

Ver un cable así es señal de que no se ha cargado el iPhone con el orden correcto
Lo ideal es conectar primero el adaptador (ya con el cable conectado) a la corriente y después al iPhone. No es recomendable que tengas ya el cable conectado al iPhone y que estando así lo conectes a la corriente.
Es en esa última tesitura la que provoca que haya algunos cables negros en la parte del conector. Eso se debe a que se producen pequeños arcos eléctricos o chispazos en el momento de hacer contacto, algo casi imperceptible pero que, con el tiempo, termina dejando residuos y quemando ligeramente los contactos. Además de afectar al propio cable, también puede acabar dañando el puerto del iPhone si se repite de forma habitual.
Puede que todo esto parezca al final complicado para una acción tan cotidiana y sencilla como cargar el móvil, pero toda precaución es poca. Y al final, en resumidas cuentas, no es más que usar accesorios certificados, conectarlos en un determinado orden y no ponerlos en superficies que no conduzcan el calor.
Imagen de portada | Lasse Jensen en Unsplash
Vía | Xataka Móvil
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La noticia
Algunos llevamos años haciéndolo mal con el iPhone: los bomberos explican cómo cargar el móvil en casa para evitar accidentes
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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