
Hace años que el Apple Watch no trae un gran cambio de diseño. Ha habido algún rumor, como cuando creíamos que el Series 7 sería plano, pero su esencia se lleva manteniendo desde la primera generación. En los últimos meses resonaba la idea de integrarle un sensor biométrico para integrar Touch ID, pero parece ser que no.
No hay atisbos de que el diseño del Apple Watch cambie hasta, como mínimo, 2028. Un filtrador se ha encargado recientemente de desmentir de nuevo la idea de Touch ID y argumenta la razón por la que Apple no lo quiere. Una razón que personalmente creo que tiene todo el sentido del mundo. Aparte, sería redundante.
La lógica para tener mayor batería
Si hay un punto débil en los Apple Watch desde 2015, esa es su batería. Aunque Apple ha ido mejorándola y en modelos como los Apple Watch Ultra 3 ya puede estirarse hasta dos días (y puede que algo más), no es la tónica habitual. En rara ocasión encontraremos un usuario de estos relojes que no tenga que pasarlo por el enchufe una vez al día.
¿Y qué tiene todo esto que ver con Touch ID? Pues mucho. Si se integra un sensor de huellas bajo su pantalla, eso tendría dos posibles consecuencias y ninguna sería positiva. Por un lado, Apple tendría que aumentar el grosor del reloj para que quepa el sensor y una batería que, como mínimo, sea igual que ahora. Y eso resultaría incómodo.
La otra alternativa es mantener el mismo grosor que en la actualidad a costa de tener una batería más pequeña. Ni falta que hace explicar lo dramático que sería esto teniendo en cuenta que, como ya advertía, las baterías actuales son ya algo escasas.
¿Es el silicio-carbono la solución?
Las baterías de la mayoría de relojes inteligentes, así como de los móviles, se componen de iones de litio. En los últimos años está emergiendo una nueva tecnología de baterías de silicio-carbono.
Sin entrar en demasiados detalles técnicos, una de las ventajas principales de este tipo de baterías es que son capaces de ofrecer mayores capacidades en tamaños más pequeños. No existe una regla exacta, pero por poner un ejemplo que se entienda, imagina que una batería de litio tiene 10 x 5 cm y una capacidad de 5.000 mAh. En ese mismo espacio, una de silicio-carbono podría tener una capacidad de 6.000 o 6.500 mAh.
Y aunque esta tecnología se extiende poco a poco en móviles, sobre todo de fabricantes chinos, ya estamos empezando a verlo también en relojes como el OPPO Watch X3. Por eso, resulta casi imposible no imaginar que Apple pudiese hacerlo también en el Apple Watch y con ello matar dos pájaros de un tiro: Touch ID, más batería y mismo grosor.
La mala noticia es que no hay indicios de que Apple vaya a implementar este tipo de baterías. Ni siquiera se sabe si lo han estudiado, aunque a buen seguro que son conocedores de ello y que siguen con algo de interés el asunto. El problema es que aún no hay suficientes datos como para saber la evolución con los años de este tipo de baterías frente a las de litio y, sabiendo de la habitual cautela de Apple, quizás sus razones para no añadirla todavía vayan por ahí.
En cualquier caso, no es necesario Touch ID
Más allá de cómo se integrase, diré que puedo echar en falta muchas cosas (o no) de un Apple Watch, pero el Touch ID no está en la lista. Es más, sospecho que pocos lo tendrán entre sus prioridades y que si alguna vez llega será bien recibido, pero tampoco se está viviendo un drama por no tenerlo.
Al final, integrar Touch ID podría ser algo redundante. La mayoría de acciones que llevamos a cabo y que lo requerirían (como por ejemplo realizar pagos con Apple Pay) ya se hacen sin necesidad de identificarnos porque previamente ya lo hicimos.
Tampoco hay riesgos de seguridad por no tenerlo, ya que los Apple Watch deshabilitan cualquiera de sus funciones cuando dejan de detectar el contacto con nuestra piel. Es por eso por lo que si nos robasen el reloj y tratasen de pagar con él, no existiría esa posibilidad.
La forma de proteger los datos y funciones del Apple Watch es el código de seguridad que se establece para él, así como su cercanía al iPhone al que está vinculado. Por eso muchas veces no hace falta introducir el código si el móvil está cerca.
¿Haría más cómodo Touch ID todo? Probablemente sí, pero insisto en que no es algo crucial. Al final, Apple parece haber encontrado un equilibrio razonable entre comodidad y seguridad sin necesidad de añadir otro componente más al reloj. Especialmente en un dispositivo como este, cuyo espacio interno sigue siendo tan limitado.
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La noticia
Apple ha dicho «no» a un Apple Watch con sensor de huellas. Y su lógica para ello es aplastante
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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