El Plaud Note Pro parecía otro gadget con IA más: tras un mes probándolo la historia no es tan simple

Cuando alguien se plantea comprar el Plaud Note Pro surge casi de inmediato una pregunta invetidable: ¿por qué no es simplemente una aplicación? La duda no es caprichosa. En los últimos años hemos visto cómo el concepto de “dispositivo de IA” se ha rodeado de expectativas altísimas y resultados discretos, con ejemplos como el Humane AI Pin o el Rabbit R1 que no terminaron de convencer. En ese contexto, cualquier nuevo gadget impulsado por inteligencia artificial tiene que justificar muy bien su existencia.

El Plaud Note Pro aspira a hacerlo desde un enfoque claro: no quiere sustituir al móvil, sino resolver una necesidad concreta, la de grabar, transcribir y estructurar conversaciones. Sobre el papel su propuesta es sencilla, pero cuando hablamos gastar casi 200 euros conviene ir más allá de la ficha técnica. Por eso nuestra compañera Ana Boria lo ha utilizado durante un mes completo, con reuniones reales y escenarios cotidianos, para comprobar si la especialización es suficiente argumento.

La prueba real empieza cuando pulsa el botón de grabar

En el nuevo vídeo del canal de YouTube de Xataka, Ana comparte su experiencia desde el primer contacto. “Es mucho más pequeño de lo que pensaba; no lo había visto en persona y es muy chiquitito”, comenta nada más sacarlo de la caja. Ese tamaño compacto no es un detalle menor, porque forma parte de su planteamiento: estar siempre a mano. De ahí que uno de los primeros aspectos que destaque sea su compatibilidad con MagSafe para acoplarlo al iPhone. “Si no tienes MagSafe, viene con un adaptador para que puedas llevarlo siempre enganchado al móvil”, explica en esas primeras impresiones.

La prueba de verdad llega cuando empieza a grabar. Primero, en una reunión improvisada. “Pensaba que iba a cometer fallitos y, aunque hay alguna pequeña cosa mal en los nombres, ha captado el concepto perfectamente”, cuenta tras revisar la transcripción. Después lo somete a un entorno más exigente, con ruido y varios interlocutores hablando a la vez. Es en este tipo de situaciones donde una grabadora con IA demuestra si realmente aporta valor frente a una simple app.

El vídeo también entra en cuestiones que van más allá de la precisión. El Plaud Note Pro promete detectar y transcribir reuniones en 112 idiomas, pero lo relevante es cómo se comporta en español y qué ocurre con términos poco habituales o nombres propios. A esto se suma el apartado de privacidad, una preocupación lógica cuando se trata de conversaciones personales o profesionales. Sobre ese punto, Ana señala: “Cumple con un montón de medidas y legislación para proteger esa información”.

Hay además un elemento clave que condiciona la experiencia: el sistema de minutos. “Me ha saltado un aviso de que me quedan pocos minutos de grabación”, explica Ana, introduciendo uno de los límites prácticos del dispositivo. “El Plaud Note Pro cuesta 189 euros e incluye un plan gratuito inicial de 300 minutos mensuales (unas 5 horas). Si grabas muchas clases o reuniones, se acaban rápido”, detalla. A partir de ahí, el vídeo analiza los distintos planes disponibles y cuál puede resultar más razonable según el perfil de uso.

Al final, la conclusión gira en torno a su propia naturaleza. “Su mayor fortaleza es la simpleza y la especialización”, resume en el tramo final del vídeo, justo antes de hacer unos comentarios sobre la duración real de la batería. Si quieres conocer todos los matices, los puntos fuertes y las limitaciones que ha encontrado tras un mes de uso real, tienes el análisis completo en el canal de YouTube de Xataka.

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Javier Marquez

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