En junio de 1942 ocurrió algo sin precedentes en la historia moderna de Estados Unidos: alguien les invadió. En plena Segunda Guerra Mundial, las tropas japonesas desembarcaron en la isla de Attu, en el extremo oeste de Alaska. Lo que tuvo lugar entonces fue una gélida y fugaz batalla que se saldó con la muerte de más de 3.000 personas en menos de tres semanas.
Frente a operaciones archiconocidas y reproducidas en el cine hasta la saciedad en el frente europeo o el Pacífico Sur, la batalla de Attu fue y es una gran desconocida. Ochenta años después, los restos de esa batalla seguían hundidos en el fondo marino de las islas Aleutianas. Hasta hace nada.
El hallazgo. En julio de 2024, un equipo de arqueología financiado por la agencia oceanográfica estadounidense NOAA y el Servicio de Parques Nacionales de EEUU realizó la primera exploración submarina a fondo en las aguas de Attu. Allí encontraron dos naufragios de la Segunda Guerra Mundial: por un lado, el Kotohira Maru, un carguero militar japonés hundido el 5 de enero de 1943 por bombarderos B-24. Por otro, el SS Dellwood, un buque cablero estadounidense que encalló en un pináculo submarino siete meses después, el 20 de julio de 1943. Ambos pecios yacen separados apenas 25 kilómetros el uno del otro.
Por qué es importante. Porque la batalla de Attu probablemente es la campaña bélica menos estudiada de la guerra y este hallazgo constituye solo el principio de una investigación más profunda. Más allá de recuperar esta historia militar, este descubrimiento pone en primera línea otra tragedia poco conocida: la que sufrió el pueblo indígena Saskinax̂ de Attu.
Tras la ocupación, los Saskinax̂ fueron deportados a Japón, pero cuando terminó la guerra les prohibieron volver: Attu se había convertido en una base militar estadounidense. De los 41 prisioneros enviados a Japón, solo 25 sobrevivieron y la mayoría terminó realojada en otra isla.
Contexto. Pese a ser una batalla breve y casi desconocida, fue de lo más encarnizada: la proporción de bajas estadounidenses con respecto a las japonesas fue la segunda más alta de la guerra, solo superada por la famosa batalla de Iwo Jima, según explica el equipo de investigación.
El Kotohira Maru fue bombardeado cuando intentaba abastecer a las tropas aisladas en Attu: llevaba madera, víveres, combustible y materiales de construcción, esenciales para la supervivencia de los soldados japoneses, que soportaban condiciones climáticas durísimas (está prácticamente en el Ártico) y casi sin árboles. Por su parte, el SS Dellwood encalló mientras tendía cable de comunicaciones entre islas.
En detalle. Para encontrar los barcos, los investigadores arrastraron desde su embarcación un sonar de alta resolución capaz de «fotografiar» el fondo marino con una precisión de centímetros. Cuando el sonar detectaba algo de interés, enviaban un dron submarino a investigarlo de cerca con cámara de vídeo. En cinco días de trabajo inspeccionaron más de 1.000 objetivos en el fondo.
Pero quizá lo más llamativo no fue lo que encontraron, sino lo que resolvieron. En mayo de 1943, el destructor USS Phelps atacó a lo que creía que era un submarino japonés cerca de la bahía de Holtz. Estaban equivocados: este estudio ha desvelado que lo que el destructor había detectado como un submarino era en realidad el casco del Kotohira Maru depositado en el fondo marino.
Sí, pero. El estudio tiene ciertas limitaciones. Las fuertes corrientes submarinas dificultaron el trabajo del robot submarino teledirigido, especialmente sobre el Kotohira Maru, lo que dejó amplias zonas del pecio sin documentar. El equipo reconoce que necesitan un robot más potente para completar el trabajo.
Quedan también preguntas sin responder. Sin ir más lejos, la identidad de la tripulación del Kotohira Maru sigue siendo un misterio: los archivos solo confirman que dos personas fueron rescatadas, una cifra que los propios autores del estudio consideran improbablemente baja. Y nadie ha abordado aún un asunto espinoso: quién tiene soberanía legal sobre estos pecios de guerra
Portada | US Navy y Exploration of Alaska’s World War II Submerged Heritage: The Kotahira Maru and SS Dellwood Wreck Sites off Attu Island
–
La noticia
Hace 80 años un destructor estadounidense atacó lo que creía un submarino enemigo. Acabamos de descubrir que era un barco hundido
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.







































