A veces nos obsesionamos demasiado con el último lanzamiento, con el procesador más potente o con esa cámara que promete hacer magia incluso de noche. Pero luego llega una historia real, de esas que un usuario comparte en Reddit simplemente por contar su experiencia sin más, y te recuerda que no todo el mundo necesita gastarse 1.000 euros en un móvil para estar satisfecho con lo que tiene entre manos.
El protagonista de esta experiencia es un Redmi Note 10S, un móvil que Xiaomi lanzó dentro de una generación que llegó en 2021 y que contaba con especificaciones bastante normalitas para la gama media: pantalla AMOLED de 6,43 pulgadas, batería de 5.000 mAh, carga rápida de 33 W y configuraciones con hasta 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. No era un móvil de lujo, pero sí uno de esos teléfonos pensados para aguantar bien para aquellos usuarios que no son ultra exigentes con su equipo.
Cinco años después, el móvil sigue cumpliendo para lo que su dueño necesita
Lo más interesante del caso no es que el usuario siga teniendo el móvil guardado por casa, sino que lo continúa usando como teléfono principal. De hecho, se dio cuenta de que estaba a punto de cumplir cinco años con él mientras hacía limpieza de archivos porque el almacenamiento empezaba a avisarle de que tenía que limpiarlo para seguir usándolo con normalidad, es decir, una situación bastante normal en un móvil con tanto tiempo encima.

El usuario cuenta que no venía precisamente de cambiar de móvil cada poco tiempo, así que necesitaba comprar algo que le durase. En su momento dudó entre este Redmi y un Samsung de precio parecido, pero terminó eligiendo el Xiaomi porque le ofrecía algo más de memoria y, visto con perspectiva, no parece que la decisión le saliera nada mal: asegura que el teléfono sigue funcionando bien, con una batería que todavía le sorprende y un rendimiento que considera más que suficiente para lo que necesita.
Eso sí, no todo ha sido perfecto. El punto más flojo de su experiencia ha estado en el software, especialmente tras alguna actualización que hizo que el móvil fuese peor durante un tiempo, y es que hay que tener en cuenta que este Redmi Note 10S salió con Android 11 y MIUI 12, y Xiaomi lo lista actualmente con Android 13 como versión soportada en su página de actualizaciones de seguridad, aunque su ciclo de soporte ya aparece marcado con fin de vida en marzo de 2025.
También hay una parte de cuidado personal que explica bastante esta buena vejez, y es que el móvil ha pasado por caídas, calor, frío, cargadores distintos y mucho uso diario, pero siempre ha ido protegido con una funda resistente y protector de pantalla. Al final, por muy bien construido que esté un teléfono, no es lo mismo llevarlo a pelo que darle una mínima protección durante años, y aquí parece que esa constancia ha sido clave.
Por lo tanto, la reflexión que deja esta historia es bastante sencilla de entender, y es que un móvil no tiene que ser el más caro ni el más nuevo para ser una buena compra. Para quien quiere la mejor cámara o jugar al máximo nivel, claro que un gama alta tiene sentido, pero para muchísima gente, que un teléfono siga yendo bien cinco años después, conserve una batería decente y no dé problemas graves ya es más que suficiente.
En Mundo Xiaomi | Dos funciones de HyperOS que sobreescanean, ‘roban’ batería de forma innecesaria y es mejor tenerlas quitadas del Xiaomi
–
La noticia
Pagó por un Xiaomi de gama media y cinco años después ha contado si realmente mereció la pena
fue publicada originalmente en
Mundo Xiaomi
por
Daniel Vega
.







































